Tras los narcobloqueos y hechos violentos registrados el fin de semana en Zitácuaro, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, anunció que se investigará si hubo participación de transportistas. De comprobarse, advirtió, se retirarán las concesiones.
El mandatario explicó que la investigación determinará si existió colusión entre el sector del transporte público y el crimen organizado. Añadió que los hechos violentos ocurrieron como reacción a la detención de cinco presuntos criminales en la región.
Durante el fin de semana se reportaron cierres viales en distintos puntos de Zitácuaro e incendio de unidades, atribuidos a un grupo criminal. Autoridades estatales han reconocido que al menos tres células delictivas se disputan el control del Oriente de Michoacán.
En ese sentido, Ramírez Bedolla fue enfático: no habrá omisión. Si se acredita que unidades concesionadas participaron en los bloqueos, los transportistas perderán el permiso para operar y enfrentarán una investigación penal.
El gobernador ha reiterado que el crimen organizado recurre a bloqueos con apoyo de la base social para facilitar la huida de delincuentes y frenar el avance de las autoridades.











