“Lecciones de las elecciones en Coahuila”.

Me han preguntado que si el triunfo electoral del PRI en Coahuila es la antesala de lo que podría suceder en Michoacán en 2027.

Para mí la respuesta es muy simple: no.

Son dos entidades muy diferentes en lo electoral y transpolar a Michoacán lo que pasó en Coahuila me parecería de ingenuos.

Primero: El PRI ha gobernado 97 años seguidos el Poder Ejecutivo de Coahuila, lo que le da una fuerza de estructuras y recursos económicos muy poderosa y que nadie tiene.

Segundo: Los tres periodos legislativos más recientes, los ganó el PRI de manera contundente, por lo tanto, la victoria legislativa del PRI el domingo pasado, fue un simple refrendo electoral.

a) Para la LXIV Legislatura, (electa en junio de 2026) el PRI ganó los 16 distritos locales.
b) Para el periodo de la LXIII Legislatura (2024–2026), el PRI ganó los 16 distritos locales.
c) Para el periodo de la legislatura LXII (2021–2023), el PRI ganó los 16 distritos locales.

Tercero: Para la casa encuestadora Demoscopia-La Jornada, la marca PRI (rumbo a la gubernatura de Michoacán 2027), presenta en junio (2026) 9.1 puntos porcentuales de preferencia electoral, mientras que la marca Morena presenta 35.1% y la marca PAN 24.4%. Es decir, el PRI se encuentra muy lejos de competir por el gobierno del estado.

Cuarto: La nueva narrativa del PRI se entiende a partir de su triunfo en Coahuila el domingo pasado: “deben hacer creer que la fuerza histórica que tienen en Coahuila, la pueden tener en los demás estados de la República”, lo cual solo un ingenuo lo creerá.

Quinto: El PRI de Coahuila ha sabido hacer alianzas ganadoras, porque han entendido su momento histórico y lo han asumido con responsabilidad y madurez.

¿Qué puedo concluir? Que, en Michoacán, el PRI aún se encuentra muy lejos de ser una marca competitiva rumbo al 2027, por lo menos así lo muestran los números.

Es como si los panistas aseguraran hoy que, por tener potencia electoral en Guanajuato, Aguascalientes, Chihuahua o Querétaro, será muy fácil pasar del segundo al primer lugar electoral en Michoacán.

O es como si MC dijera que por ser el Partido poderoso en Nuevo León o en Jalisco, tendrán una potencia igual para competir por Michoacán en 2027.

Los escenarios son muy diferentes y la marca PRI en Coahuila no es la marca PRI en Michoacán.

*El autor es consultor y capacitador para precampañas y campañas, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

TikTok, IA y percepción: así se está moviendo la elección de 2027 en Michoacán

Por David Pascual Arestegui Espinosa

Director del Centro de investigación de la opinión pública de Michoacán (CIOP)

Michoacán se perfila rumbo a la elección en 2027 distinta a todas las anteriores. No solo por la competencia política, las alianzas fragmentadas o la disputa territorial entre partidos, sino porque probablemente estaremos frente a la primera elección verdaderamente digital en la historia del estado.

La batalla electoral ya no se está construyendo únicamente en plazas públicas, estructuras territoriales o recorridos de tierra. Hoy, gran parte de la disputa política ocurre en redes sociales, plataformas digitales y espacios de percepción emocional donde la inteligencia artificial, TikTok, Facebook y los algoritmos comienzan a jugar un papel cada vez más determinante.

La política está entrando a una nueva etapa: la de la guerra digital por la percepción.

En elecciones anteriores, las campañas buscaban convencer. Hoy, muchas veces buscan influir emocionalmente, instalar narrativas, generar tendencias o moldear estados de ánimo colectivos mediante contenido viral, segmentación de audiencias y estrategias digitales cada vez más sofisticadas.

El problema es que esta nueva realidad avanza mucho más rápido que la regulación electoral.

Actualmente, en México existen reglas relativamente claras sobre encuestas electorales, tiempos de publicación y criterios metodológicos; sin embargo, todavía existe un vacío importante respecto al impacto de la inteligencia artificial, la manipulación digital de contenido, las campañas negras automatizadas, los bots, la segmentación emocional y la difusión masiva de información diseñada específicamente para alterar percepciones públicas.

Las encuestas ya no solo miden la opinión pública. Hoy también pueden moldearla. Y lo mismo ocurre con las redes sociales. Un video viral, una campaña emocional o una narrativa bien posicionada digitalmente puede modificar percepciones en cuestión de horas y alterar el comportamiento político de sectores completos, particularmente entre jóvenes y votantes urbanos.

Morelia representa claramente este fenómeno.

La capital michoacana vive un escenario altamente competido entre Morena y PAN, donde existe un empate técnico temprano y donde factores como percepción digital, aprobación emocional y posicionamiento en redes pueden mover significativamente el tablero electoral.

Por un lado, Morena mantiene fortaleza territorial y presencia estatal; por el otro, el PAN conserva competitividad urbana en Morelia, particularmente en sectores de clase media y votantes digitales. Sin embargo, el verdadero diferencial podría no estar únicamente en las estructuras tradicionales, sino en quién logre dominar la conversación digital rumbo a 2027.Además, el escenario político estatal continúa moviéndose.

Las alianzas todavía no están definidas completamente, los grupos internos dentro de Morena, PT y Verde siguen en proceso de reacomodo, y partidos como Movimiento Ciudadano podrían captar segmentos importantes de voto joven e independiente mediante estrategias digitales agresivas.

En contextos tan cerrados, la percepción puede convertirse en poder político.

Por ello, resulta fundamental abrir desde ahora una discusión seria sobre la necesidad de fortalecer la regulación electoral en materia digital, particularmente en temas relacionados con inteligencia artificial, manipulación de contenido, difusión automatizada y monitoreo de percepción pública.

Así como existen monitoreos y lineamientos técnicos para las encuestas electorales, también debería discutirse la creación de mecanismos modernos de observación y transparencia digital que permitan identificar campañas de desinformación, manipulación algorítmica y estrategias de influencia artificial.

La democracia no solo enfrenta el reto de organizar elecciones limpias; ahora enfrenta el desafío de garantizar entornos digitales transparentes.

Como especialista en estudios de opinión pública y análisis electoral, considero que uno de los mayores riesgos para 2027 será confundir percepción digital con realidad territorial. Las redes pueden acelerar candidaturas, posicionar narrativas y destruir reputaciones en tiempo récord, pero también pueden generar espejismos políticos alejados de la verdadera intención de voto.

Michoacán está entrando a una nueva era electoral. Una era donde los datos, la inteligencia artificial, los algoritmos y las emociones digitales influirán cada vez más en las decisiones ciudadanas.

La elección de 2027 no solo se jugará en las calles. También se jugará en las pantallas.

Y apenas estamos viendo el inicio.

Entre la piel y la Cultura: Habitar la Sexodisidencia

El Ideario de Otro Rebaño

El pasado 29 de mayo de 2026, la agrupación católica incluyente para la diversidad sexogenérica de Morelia, Otro Rebaño, en el estado de Michoacán, cumplió su primer aniversario de labores apostólicas y espirituales, en el templo que la acogió desde el principio, la Rectoría del Señor de la Columna, antigua Capilla de Mulatos (o para esclavos) de la Valladolid de la Nueva España.

Las formas con las que celebraron el aniversario fueron una misa y, posteriormente, además del brindis y el agapé, la presentación del Ideario, el documento que según su propia “Precaución” tiene por objeto distinguir qué es Otro Rebaño, en cuyos contenidos se concentra el presente manuscrito.

En la misma “Precaución” aclara que no cuenta con licencias eclesiásticas, para que formalmente no sea tomado como un camino espiritual o moral del catolicismo. Francamente, algunxs de sus seguidores sí le ven propiedades como las anteriores, pero la agrupación está consciente de que sus caminos aún pueden causar incomodidad entre conciencias escrupulosas.

El Ideario es un documento organizativo, por lo que se pueden leer títulos como misión, visión, organigrama y otros semejantes de varias organizaciones sociales, pero también es formativo en cuanto a los fundamentos de su proceder, como hacen algunas comunidades apostólicas de fieles laicas y laicos, incluyendo títulos sobre sus santos patronos, la iluminación bíblica y su inspiración doctrinal más sobresaliente.

La primera es la cita del evangelio de Juan, capítulo 10, verso 16, cuando el Señor Jesús dice que tiene otras ovejas y que también a ellas las ha de llamar para ser un solo rebaño con un solo pastor. La segunda es del documento final de la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos de 2018, el número 150 de Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, que reconoce los límites antropológicos y pastorales de la Iglesia en materia de homosexualidad, como llama el catolicismo a toda condición no heterosexualista; que reconoce la existencia de caminos o grupos de acompañamiento para esta porción del pueblo de Dios, recomienda que se faciliten, que encuentren sus mejores maneras y que sucedan sin exclusiones.

El Ideario de Otro Rebaño también contiene oraciones dirigidas al Dios el que creen sus integrantes y una a santa María de Nazaret, en su advocación de la Divina Pastora como le han llamado piedades populares españolas y venezolanas. La primera, “Padre Bueno”, es por las necesidades “de quienes se reconocen o asumen con orientaciones sexuales o expresiones e identidades de género diversas” (Ideario, 2026: p. 4).

La siguiente oración, “Buen Pastor”, es la propia de la Liturgia de las horas, durante el cuarto domingo de pascua de cada año. La tercera se titula “Dios misericordioso” y es la usaron algunos integrantes de la agrupación, ese día, durante la eucaristía, para profesar un compromiso público temporal. La penúltima es por el descanso del papa Francisco, tomada de una colecta del Misal romano. Finalmente, la ya mencionada y titulada “Divina Pastora, Profeta Liberadora”, inspirada en las profecías de María, en la Biblia, conocidas como el Magnificat (o la Magnífica), por la palabra con la que inicia, en latín, expresada en el evangelio de Lucas, capítulo primero, versos 46-55. La primera de las oraciones, la tercera y esta última son composiciones propias, hechas desde la espiritualidad de la agrupación.

Por último, el Ideario de Otro Rebaño contiene de manera conclusiva sus solicitudes pastorales. Es decir, los caminos transitables, pero aún incipientes, al menos en la arquidiócesis de Morelia, que pueden compartirse con los pastores de la Iglesia, entendiéndose como los obispos y los sacerdotes que por definición comparten el ministerio pastoral del episcopado.

Son solicitudes puntualizadas en siete números con justificación en documentos son mayoritariamente enseñanza oficial del catolicismo, o dicho con tecnicismos propios, son magisterio ordinario de la Iglesia:

1. Deplorar acciones violentas e injusticias contra personas de la diversidad sexogenérica (Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1989: no. 10).

2. Participación plena de todas las bautizadas y todos los bautizados, en la Iglesia (Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión, 2024: no. 4), en la sagrada liturgia (Sacrosanctum Concilium, 1963: no. 14) y en los ministerios laicales (Código de Derecho Canónico: can. 230).

3. Discernimiento y ayuda para encontrar caminos de respuesta a Dios y de crecimiento para fieles que conviven en pareja, sin acceso al matrimonio. (Amoris Laetitia, 2016: no. 305).

4. Facilidades de congregación para fieles de la diversidad sexogenérica y apertura de las comunidades cristianas a esta porción del pueblo de Dios (Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, 2018: no. 150).

5. Capellán estable para fieles de la diversidad sexogenérica(Código de Derecho Canónico: can. 564).

6. Bendiciones para las vidas de las y los fieles de la diversidad sexogenérica, conformes al magisterio de la Iglesia (Fiducia Supplicans, 2023).

7. Iniciación cristiana para personas sexogenéricamentediversas, que las y los fieles de esta diversidad acerquen libremente a su prole a la misma, así como discernimiento para participaciones sacramentales. (Respuestas sobre la participación en los sacramentos del bautismo y del matrimonio de personas transexuales y homoafectivas, 2023).

Erick Eduardo Rodríguez Ballesteros, Comisionadx del Pride Michoacán, filósofo e historiador de formación, doctorante en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UMSNH, con 20 años de experiencia pastoralista, en ámbitos juveniles,educativos, y LGBTIQ+. Secretario de la Red Católica Arcoíris México, asesor de la Coordinación Regional para América Latina y El Caribe de la Global Network of ReinbowCatholics, y junto a su esposo, Genaro Medina, fundadores de la comunidad católica incluyente Otro Rebaño de Morelia.

EL FUERO Y EL PODER

Las democracias modernas no nacieron de la buena voluntad del poder. Nacieron, más bien, de la necesidad de limitarlo.

Esa es quizá una de las grandes lecciones de la historia política occidental: cada derecho conquistado, cada contrapeso institucional y cada garantía parlamentaria surgieron después de entender que ningún poder, por legítimo que parezca en un momento determinado, permanece inmune a la tentación de excederse.

El fuero constitucional pertenece precisamente a esa tradición.

En México, la palabra suele pronunciarse con desconfianza. Se asocia al privilegio, al abuso o a la impunidad. El problema es que reducir el debate a esa lectura implica desconocer por completo el origen político y jurídico de una figura que ha sido fundamental en prácticamente todas las democracias constitucionales contemporáneas.

El fuero no nació para proteger a las personas, nació para proteger funciones.

Y la diferencia entre ambas cosas es enorme.

Su origen moderno puede rastrearse en el parlamentarismo inglés del siglo XVII, particularmente después de la Revolución Gloriosa de 1688 y del Bill of Rights de 1689, cuando el Parlamento logró establecer garantías mínimas frente a la Corona para impedir que el rey utilizara el aparato estatal como mecanismo de persecución política contra legisladores incómodos.

La lógica era profundamente política, pero también profundamente democrática: un representante popular no podía ejercer con libertad si cada voto, cada discurso o cada posición crítica implicaban el riesgo permanente de represalias desde el poder.

Ahí comenzó a construirse la inmunidad parlamentaria moderna.

Más tarde, el constitucionalismo francés retomó esa idea después de la Revolución de 1789, entendiendo que la representación política requería márgenes reales de independencia frente al Ejecutivo. Lo mismo ocurrió en Estados Unidos, donde la Constitución incorporó protecciones específicas para evitar que el presidente pudiera neutralizar opositores mediante procesos judiciales o presión institucional.

México heredó esa tradición.

La Constitución de 1857, influida tanto por el liberalismo clásico como por las tensiones permanentes entre centralismo y autoritarismo que marcaron el siglo XIX mexicano, entendió algo que sigue teniendo enorme vigencia: en países con poder presidencial fuerte, los contrapesos no sobreviven únicamente por voluntad política; necesitan protección jurídica explícita.

Por eso el fuero terminó incorporándose al sistema constitucional mexicano.

Como defensa institucional.

Resulta interesante que incluso figuras profundamente republicanas y anticentralistas como Benito Juárez entendieran la importancia de preservar equilibrios frente al poder. Juárez sabía (quizá mejor que muchos contemporáneos) que las instituciones se debilitan rápidamente cuando el aparato estatal se convierte en herramienta de persecución política. México tiene larga experiencia en eso.

La historia del régimen postrevolucionario está llena de episodios donde el poder utilizó ministerios públicos, fiscalías, tribunales y estructuras administrativas para disciplinar opositores, castigar disidencias o enviar mensajes políticos perfectamente calculados.

La judicialización de la política no es un fenómeno nuevo. Lo novedoso es la sofisticación con la que hoy puede ejercerse.

En América Latina existe incluso un término para describirlo: lawfare. El uso estratégico del aparato jurídico para erosionar adversarios políticos sin necesidad de recurrir a mecanismos abiertamente autoritarios. Brasil, Argentina, Ecuador y Perú han vivido intensos debates alrededor de esa práctica durante los últimos años.

México empieza a entrar peligrosamente en esa conversación.

El caso reciente de una Gobernadora de oposición volvió a colocar el tema en el centro del debate público. Y más allá de simpatías, antipatías o partidismo, el punto verdaderamente delicado se vuelve en qué tan vulnerables pueden volverse los contrapesos cuando el poder político encuentra condiciones para activar instituciones con lógica facciosa.

La discusión no es si una figura pública debe responder ante la ley (por supuesto que debe hacerlo), sino bajo qué condiciones, con qué garantías y bajo qué equilibrio institucional se ejerce esa capacidad del Estado.

Cuando la justicia pierde autonomía y comienza a mezclarse con objetivos políticos, deja de fortalecer la democracia, empieza a tensionarla.

Ahí es donde el debate sobre el fuero exige mucha más profundidad de la que normalmente recibe en la conversación pública mexicana. Resulta fácil pedir su desaparición desde la indignación inmediata; mucho más complejo es comprender que las democracias necesitan mecanismos para castigar abusos, sí, pero también herramientas para impedir que el poder aplaste oposiciones utilizando el peso completo del Estado.

«Todo poder tiende naturalmente a expandirse hasta encontrar límites» , Montesquieu lo advirtió hace siglos

El problema aparece cuando esos límites empiezan a desaparecer bajo aplausos momentáneos, y las democracias, cuando pierden contrapesos, rara vez se deterioran de golpe, normalmente se erosionan poco a poco, mientras la sociedad todavía cree que el poder sigue actuando únicamente contra los otros.

Hasta que un día descubre que ya no existe protección para nadie que decida incomodar.

«Activar a los votantes (IX)».

Este gatillo disparador de la persuasión, activa el comportamiento impulsivo y “la urgencia”, se caracteriza por la agilidad de la respuesta.

Cuando urge hacer algo, regularmente la gente no piensa, simplemente actúa.

Para poder utilizar este disparador en la política, considera el uso de palabras claves y poderosas como: Ahora, última oportunidad, de inmediato.

¿Cómo utilizar la urgencia en la política?
a) Resalta los plazos importantes, utilizando fechas límite y plazos.
b) Enfatiza las consecuencias inmediatas, en caso de que no se tomen medidas.
c) Utiliza expresiones de tiempo y palabras como “no podemos esperar”, “última oportunidad”.

Por último, utiliza este disparador con prudencia y lo puedes ir combinando con el sentimiento de importancia, porque apresurar todo el tiempo a las personas, te hará perder credibilidad.

*El autor es consultor y capacitador para precampañas y campañas, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Activar a los votantes (VII).

De acuerdo a la teoría de la Brecha de Información de George Loewenstein, cuando tenemos una brecha entre lo que sabemos y lo que deseamos saber, nos sentimos motivados a buscar información para llenar la brecha.

Por eso es importante activar este gatillo que, además de la curiosidad que motiva a la acción, se activan partes del cerebro humano asociadas al placer.

Este es el impulso que se debe utilizar para despertar el interés del público y mantenerlo atento a tus mensajes y propuestas.

¿Cómo utilizar la curiosidad en la política?
a) Haz declaraciones controvertidas, porque generas deseo de saber más y comprender lo que dices.
b) Di oraciones incompletas, que generen expectativas.
c) Di palabras claves poderosas, porque despiertan curiosidad como: secreto, pocas personas tienen acceso.
d) Crea expectativas, sobre información que revelarás pronto.

Constrúyete como marca y véndete con éxito utilizando estas ideas y verás que la abundancia llegará a ti.

*El autor es consultor y capacitador para precampañas y campañas, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Los Nervios del Poder

Cuando se siente sólido, transmite calma; cuando empieza a percibirse vulnerable, transmite nervios. Características del poder que rara vez se mencionan en público.

La política mexicana, particularmente en las últimas semanas, empezó a oler demasiado a nerviosismo.

No es solamente el caso de Rubén Rocha Moya. Tampoco son únicamente las versiones sobre investigaciones, listas o expedientes que circulan alrededor de gobernadore/as, operadores y figuras relevantes del poder en turno. El fondo del asunto se convierte en otro, y es en la sensación de que el control absoluto del tablero comienza a mostrar pequeñas fisuras.

Eso cambia por completo el ambiente político.

Los gobiernos fuertes normalmente imponen agenda, marcan ritmo y obligan a los demás a reaccionar, sin embargo cuando el poder empieza a dedicar demasiado tiempo a aclarar, contener, deslindar o desmentir, se empieza a modificar la percepción pública.

Y en política, percepción es poder.

Durante años, Morena construyó superioridad narrativa, algo que ningún partido había logrado desde hace mucho tiempo en México. Mientras la oposición discutía entre sí, el oficialismo consiguió instalar la idea de un movimiento cohesionado, dominante y políticamente inevitable.

Hoy esa imagen empieza a tensionarse.

No necesariamente por la oposición (que sigue sin encontrar una narrativa nacional clara), sino por el desgaste natural que produce el ejercicio prolongado del poder.

La historia política mexicana es bastante clara en eso; los proyectos comienzan a complicarse cuando dejan de administrar expectativas y empiezan a administrar contradicciones.

Ahí es donde aparecen los nervios.

En los silencios extremadamente calculados, en las “lealtades” que empiezan a matizarse, y desde luego en los grupos / tribus que comienzan a operar pensando más en el futuro que en el presente.

La política mexicana siempre ha tenido una enorme capacidad de anticipación. Los actores del sistema detectan rápido cuándo un liderazgo sigue creciendo y cuándo comienza a entrar en fase de desgaste. Por eso, muchas veces las fracturas internas no aparecen de golpe; primero se sienten en el ambiente.

Y el ambiente político hoy ya no transmite la misma estabilidad de hace algunos años.

Eso no significa que Morena haya perdido fuerza. Sería una lectura demasiado simple.

El oficialismo mantiene estructura, control institucional, presencia territorial y una capacidad de movilización que sigue siendo ampliamente superior a la de cualquier otra fuerza política.

Pero el poder no solamente se mide en votos, también se mide en certeza.

Y si un proyecto transmite seguridad, los aliados se acercan, cuando empieza a transmitir incertidumbre, los aliados comienzan a calcular. Así funciona la política aquí y en cualquier parte del mundo. Michoacán conoce bien ese fenómeno.

La elección de 2021 dejó susceptibilidades que nunca terminaron de sanar del todo. Quedaron cubiertas por la fuerza del momento político nacional, pero debajo de esa aparente estabilidad siguieron existiendo tensiones, grupos inconformes y actores esperando mejores condiciones para reposicionarse.

Los ciclos políticos suelen funcionar así. Si el poder sube, todos quieren estar cerca. Cuando aparecen dudas, cada quien empieza a revisar su margen de maniobra.

Y quizá ahí está la señal más interesante del momento actual, la política mexicana volvió a entrar en etapa de cálculo.

Ya no todo gira alrededor de expansión y triunfo; empieza a girar alrededor de resistencia, contención y supervivencia.

Eso tiene consecuencias.

Los gobiernos que entran en lógica defensiva suelen perder capacidad de iniciativa. Se vuelven más reactivos, más cuidadosos y, en ocasiones, más desconectados de la realidad cotidiana. La prioridad deja de ser construir futuro y pasa a ser administrar riesgos, visas o cuentas.

El problema es que los ciudadanos perciben rápido cuando un gobierno empieza a gobernar con cautela en lugar de gobernar con dirección. Si esa percepción se instala, el desgaste deja de ser mediático y se vuelve político.

Día contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia: “En el corazón de la democracia”

La democracia no debe medirse por los discursos de inclusión, sino por la capacidad de las instituciones para garantizar nuestros derechos, nuestra seguridad y, sobre todo, la dignidad de las personas que habitamos la sexodisidencia.

A raíz de lo que ocurrió con la patrulla espiritual y Karime Emmanuel la opinión pública en las últimas semanas ha recrudecido los discursos y acciones LGBTfóbicas contra la sociedad civil organizada y contra quienes desde el activismo buscamos incidir en temas de diversidad sexual.

Nosotras tejemos redes, construimos comunidad, organizamos marchas, conversatorios y mesas de trabajo. Cuando acompañamos a alguien, lo hacemos desde la solidaridad, la empatía y la compasión. Pero no pretendemos reemplazar la responsabilidad del Estado y sus instituciones frente a las problemáticas sociales que denunciamos; y, el tratamiento de adicciones es parte de las políticas públicas de salud que son obligación del Estado y sus Instituciones.

Combatir la discriminación, la violencia y la exclusión es responsabilidad del Estado y sus instituciones. Y eso implica política pública real.

Porque si la diversidad sólo sirve para campañas, efemérides o fotografías, entonces el sistema nos sigue fallando.

Hablar de diversidad sin hablar de derechos es solamente propaganda.

Hablar de inclusión sin garantizar condiciones de vida digna es solamente simulación.

Y la política pública con simulación también es discriminación institucional.

La inclusión de nuestras realidades en la política pública no puede depender de la voluntad o simpatía de las personas funcionarias. Es una obligación del Estado y una deuda pendiente de la democracia con nuestras poblaciones.

Este año, el lema internacional nos llama a colocar a las personas LGBT+ en el corazón de la democracia. Y no puede existir democracia plena mientras una persona trans siga enfrentando violencia institucional para acceder a la salud, al empleo o a la justicia.

No existe democracia cuando las juventudes diversas son expulsadas de sus hogares o violentadas en las escuelas.

Tampoco existe democracia cuando los partidos políticos sólo voltean a vernos durante las campañas electorales.

Muchas instituciones hablan de inclusión, pero no escuchan a las personas LGBT+. Presumen diversidad, pero siguen administrando la indiferencia y la simulación. Mientras eso ocurre, las personas sexodiversas siguen desapareciendo, siguen siendo asesinadas y siguen enfrentando discriminación y miedo.

Incluso algunas personas funcionarias y representantes públicas como algunes integrantes de las legislaturas o las presidentas municipales electas por acción afirmativa trans se han apropiado de nuestras banderas sin transformar realmente las condiciones de vida de nuestras poblaciones, ni asumir la responsabilidad de la lucha.

La realidad es que el combate a la LGBTfobia no puede descansar en el voluntarismo de activismos agotados, señalados constantemente por alzar la voz o hacer denuncia pública y excluides de la toma de decisiones.

El combate a la LGBTfobia debe convertirse en política pública, presupuesto, indicadores e institucionalidad.

Y eso implica mucho más que discursos, logotipos o fotografías una vez al año. Implica presupuesto, protocolos, capacitación obligatoria, acceso a la justicia, salud integral y educación libre de violencia.

Por eso también es importante reconocer avances institucionales.

Reconocer avances también es una forma de exigir continuidad y evaluación.

Celebramos que algunas instituciones hayan asumido parte de su responsabilidad institucional frente a las personas de la diversidad sexual. Porque ése es el camino: pasar del discurso a las acciones.

Cuando las instituciones escuchan, dialogan y actúan, la democracia deja de ser solamente discurso y comienza a convertirse en derechos para quienes habitamos la sexodisidencia.

 

Norma Elisa Valencia, Secretaría General de Pride Michoacán, Integrante de la Comisión dictaminadora del Laboratorio Nacional de Buenas Prácticas LGBTeras en política pública y desarrollo legislativo de la Alianza Nacional de Marchas LGBT+ México; psicóloga, maestrante en administración educativa, con una trayectoria de 15 años en el diseño de agendas programáticas y políticas públicas.

«Activar a los votantes (VI)».

Para la sociología, las personas tienen una gran tendencia a juntarse con otras personas que tienen intereses similares, y una manera de unir a los votantes en torno a una causa común y fortalecer su apoyo, es creando un enemigo común.

Ese enemigo común no necesariamente debe ser otra persona; también podría ser un problema social, un oponente político o una ideología contraria. Lo que sí es un hecho, es que se fortalece el vínculo entre usted y su grupo, equipo o tribu.

Ahora bien, este vínculo fortalecido, no solamente se da con tu grupo político, también se genera con tus audiencias porque conectas emocionalmente con ellas.

Como ejemplo, podemos hablar de la oposición en una campaña: el enemigo que se comunica, es la serie de problemas que ha dejado la administración anterior. Esta administración y su continuidad es el enemigo a combatir, de ahí que debas representar un cambio, creando la urgencia y la necesidad del mismo.

¿Cómo utilizar a ese enemigo común en tu campaña?

  1. Identifícalo, y que resuene con las preocupaciones de tus audiencias.
  2. Crea una narrativa, clara y que diga por qué hay un enemigo y cómo tus propuestas lo combatirán. Utiliza ejemplos de cómo ha dañado el enemigo.
  3. Unifica a tu audiencia, y promueve eventos, discursos y campañas creando un propósito compartido.
  4. Ofrece soluciones claras y prácticas, porque no basta con identificar a un enemigo.

*El autor es consultor y capacitador para precampañas y campañas, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: Christián Con Acento

Morelia 2027: Morena y PAN en empate técnico; Las alianzas factor clave en la elección.

Por David Pascual Arestegui Espinosa


CEO del Centro de Investigación de la Opinión Publica deMichoacán.

Morelia se comienza a perfilar rumbo al 2027 en una de las contiendas municipales más competidas de los últimos años. Los datos disponibles, las encuestas electorales recientes, y la lucha por el posicionamiento de perfiles de todos los bandos, además del comportamiento histórico del voto en la capital michoacana apuntan a un escenario de alta competitividad donde ningún proyecto político puede asumir, por ahora, una ventaja definitiva.

La lectura central es clara: hoy se observa un empate técnico entre Morena y PAN, con una diferencia corta, estadísticamente movible y altamente sensible a los factores políticos que se desarrollen en los próximos meses. Este escenario coloca a Morelia en una ruta de competencia abierta donde la elección no se definirá únicamente por la fortaleza de los punteros, sino por la capacidad de construir alianzas y articular estructuras territoriales.

En el caso de Morena, el abanico de perfiles es amplio. Figuras como Luis Navarro García y Gladyz Butanda Macías aparecen como opciones viables en distintos escenarios, particularmente considerando variables como género y posicionamiento institucional. Sin embargo, en términos de presencia territorial, conocimiento público y posicionamiento político, Juan Carlos Barragán Vélez mantiene una ventaja competitiva interna que lo coloca como uno de los referentes más visibles dentro del bloque guinda.

Del lado del PAN, la competencia también se estructura a partir de diversos liderazgos con presencia política en la capital. Hugo Servín Chávez, Paola Delgadillo y David Cortés Mendoza representan distintas vertientes de un mismo bloque que combina operación política, estructura territorial y posicionamiento en sectores urbanos, particularmente en la clase media, donde el PAN ha mantenido competitividad.

En un escenario cerrado, el papel de los partidos con menor intención directa de voto se vuelve determinante. El Partido del Trabajo cuenta con liderazgos como Hugo Rangel Vargas, con capacidad de operación y movilización territorial. Por su parte, el Partido Verde Ecologista de México tiene en Ernesto Núñez Aguilar un perfil con estructura propia y margen de negociación política. Ambos actores pueden convertirse en factores decisivos dependiendo de hacia dónde orienten su respaldo.

El Partido Revolucionario Institucional, con figuras como Guillermo Valencia Reyes, conserva una base territorial, operadores políticos y voto leal que, aunque no lo colocan como puntero, sí lo posicionan como un actor estratégico en la definición del resultado final. Su capacidad de movilización en zonas específicas puede inclinar la balanza en una elección cerrada.

Finalmente, Movimiento Ciudadano podría jugar un papel más relevante de lo que hoy reflejan las mediciones. Perfiles como Toño Carreño representan una apuesta por el voto joven, independiente y urbano, un segmento que en escenarios de alta competencia puede convertirse en el verdadero diferencial electoral.

La elección de Morelia en 2027 no será únicamente una disputa entre Morena y PAN. Será una contienda definida por la capacidad de construir bloques, sumar estructuras y articular liderazgos con presencia real en territorio. En contextos de empate técnico, los partidos que hoy parecen secundarios pueden convertirse en los auténticos árbitros de la elección.

En política, cuando la diferencia es mínima, las alianzas y la movilización territorial pesan más que cualquier encuesta.

Como economista y especialista en estudios de opinión pública, con experiencia en la medición, análisis e interpretación de tendencias electorales, sostengo que los datos no son estáticos: evolucionan conforme avanzan las campañas, se definen candidaturas y se reconfiguran las alianzas. Por ello, será fundamental observar dos variables adicionales que pueden redefinir por completo el escenario: la influencia de las candidaturas a la gubernatura, que pueden arrastrar voto y reordenar preferencias locales, y el nivel de participación ciudadana, que en elecciones cerradas suele ser el factor que inclina la balanza.

El mensaje es claro: Morelia está ante una elección abierta, competida y altamente estratégica. Lo que hoy es empate, mañana puede ser ventaja… o derrota.

Estemos atentos.

En las próximas semanas estaré presentando nuevos ejercicios de análisis, medición y escenarios electorales que permitirán entender con mayor precisión hacia dónde se mueve la intención de voto en la capital michoacana.