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Valoración ocular para evitar úlceras corneales en perrosSusana Ramírez Guerrero

Los ojos de los animales son órganos sensoriales capaces de transformar la luz en estímulos que el cerebro interpreta para formar imágenes. Para que este proceso ocurra correctamente, los medios de refracción del ojo deben mantenerse transparentes, especialmente la córnea, que forma parte de la superficie ocular y es la principal receptora de la luz.
La transparencia corneal depende, en gran medida, del adecuado funcionamiento de los párpados y de la película lagrimal precorneal. Cuando alguno de estos elementos se altera, la córnea puede perder su transparencia y aumentar el riesgo de lesiones, incluidas las úlceras corneales.
Por eso los aspectos que deben valorarse durante la revisión ocular son:

  • Conformación palpebral: debe considerarse la morfología propia de la raza. Cualquier alteración en el tamaño, la forma, los pliegues, el pelo, las pestañas o la presencia de masas que rocen directamente la córnea puede provocar una úlcera.
  • Bordes palpebrales: en esta zona se produce la porción lipídica de la lágrima. Si los bordes están inflamados, ya sea por causas locales o sistémicas, la película lagrimal puede alterarse y evaporarse con mayor rapidez, lo que incrementa la predisposición a úlceras corneales.
  • Frecuencia del parpadeo: el epitelio corneal es uno de los tejidos más inervados del organismo. Cuando está afectado, suele causar dolor y provocar parpadeo excesivo.
  • Cantidad y calidad de la lágrima: su dispersión, tiempo de retención y eliminación son fundamentales, ya que la lágrima aporta nutrición, limpieza e hidratación a la córnea. Esto permite conservar su transparencia y ayuda a prevenir úlceras asociadas al ojo seco.
    Signos de úlcera corneal: entre los signos más frecuentes se encuentran dolor ocular (blefarospasmo), edema corneal, vascularización, pérdida de transparencia, aumento de la profundidad de la lesión y contaminación bacteriana.
    También es importante considerar que la raza, el ambiente y la función del animal son factores que pueden predisponer a la aparición de úlceras corneales. Estas lesiones implican una pérdida de la integridad de la córnea y, en casos graves, pueden comprometer la conservación del órgano de la visión.
    Es recomendable que toda persona que trabaje directamente con animales —como etólogos, entrenadores, paseadores, estilistas, criadores o tutores— debe solicitar una revisión oftalmológica con un médico veterinario lo antes posible si observa alguna de estas alteraciones.
  • La autora es MVZ Diplomado en Oftalmología veterinaria

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