Esfera Pública: “México en peligro de salud”

Hay que decirlo de manera muy clara: con los gobiernos federales de Morena, la salud pública ha dejado de importarle al estado mexicano, por lo menos, a los gobiernos de Morena y sus aliados.

Y para muestra, cifras claras y no esos “otros datos”:
De acuerdo a México Evalúa, por debilidad en los ingresos públicos en el gobierno federal y con base en cifras de la propia SHCP, en el primer trimestre de 2025 (enero, febrero, marzo), el gasto público en el sector salud, presentó su nivel más bajo en 15 años.

Durante el primer trimestre de este año, el gasto sumó 153 mil 733 millones de pesos (Mdp), que representa una caída anual de 14.3% para la salud de todas y todos.

Aquí hay un problema sistémico que le costará muy caro a las y los mexicanos, e incluso podrían pagar con su propia vida al asistir a un hospital y no obtener la atención debida.

Durante este trimestre, el gobierno federal ha tenido ingresos menores por 63 mil 249 Mdp, lo que ha provocado que el gobierno aplique medidas discrecionales de austeridad. ¿Esto qué significa? Que hubo un subejercicio del 23%, osea que dejaron de gastarse 45 mil 400 Mdp en este trimestre, lo que impactará directamente a la salud de las y los mexicanos.

Es una mentira que los programas o apoyos del bienestar sean de utilidad. A la gente le dan gato por liebre; le dan poquito, pero le quitan lo más importante que deber ser, el tener un gobierno federal que gaste lo debido en el sistema de salud pública.

Hoy, una persona recibe sus 6 mil u 8 mil pesos al mes o bimestre y con eso lo hacen sentirse “satisfecho”, porque le hacen creer que los gobiernos de Morena y sus aliados son generosos al regalar dinero.

Hay que comprender que ese dinero no es de la gente de Morena y sus aliados. Ese dinero es de todas y todos y es la obligación de gobierno federal gastar en lo que se debe gastar y en salud no están gastando lo que deben. ¿A dónde se estará desviando ese dinero?

Ojalá que el día de mañana no requieras servicios de salud más relevantes, porque cuando acudas al hospital público, te darás cuenta que no habrá nada para atenderte. ¿Porqué? Porque Morena y sus aliados están saqueando al país.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

“Morena le sale muy caro al país”.

El Partido Morena le sale más caro al país de lo que ellos dicen ahorrar o combatir; y lo peor de todo, es que no serán ellos quienes reintegren de su bolsillo lo perdido o desaparecido misteriosamente.

Serás tú, yo y todas y todos los mexicanos, quienes con nuestros impuestos o con más deuda a cuestas tendremos que pagar los excesos de Morena y sus aliados.

Te comparto un ejemplo, de dos grandes errores de estos partidos políticos para que te des cuenta cuánto le cuestan al país.

El gobierno de Morena del sexenio pasado (2018-2024) y el gobierno federal actual, han desaparecido al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales argumentando, entre otras cosas, que sale muy caro un instituto como este al “pueblo de México”.

¿Usted cree que en verdad sale caro garantizar derechos como la libertad de expresión o el acceso a la información pública? ¿De dónde cree usted que surgió la posibilidad de conocer casos como la Casa Blanca de Peña Nieto y la Gaviota, o la Casa Gris del Hijo de Andrés Manuel López Obrador, o la Estafa Maestra?

Bueno, pues todos estos casos se conocieron gracias a que el INAI dio la información a quien lo solicitó.

Sin embargo, ese Instituto a Morena y sus aliados PT y PVEM ya no les conviene, porque los puede exhibir, se les puede cuestionar y sus gobiernos podrían caer como ellos hicieron caer “otros”.

Por eso Morena y sus aliados decidieron desaparecer al INAI y los institutos similares en los estados de la República Mexicana, porque ahora el objetivo es gobernar sin transparencia y sin que la gente tenga verdadero acceso a información delicada, de cosas que hacen los gobiernos y los gobernantes.

¿Era caro el INAI? Para nada, y le comparto argumentos: de todas las observaciones que le hizo la Auditoria Superior de la Federación (ASF) al primer año de gobierno de López Obrador, tan solo de todas esas observaciones sobre recursos públicos que no se supo qué fin tuvieron, alcanzaba para un siglo de presupuestos anuales del INAI. Es decir, lo que le observaron al gobierno de Obrador en su primer año, alcanzaba para 100 años de presupuestos anuales del Instituto de Transparencia.

Entonces, ¿quién salió más caro? Evidentemente, el gobierno de Obrador, y eso es precisamente lo que les molesta.

Y por eso decidieron matar a la transparencia los de Morena: porque así ya no habrá un contrapeso que les exija rendición de cuentas de manera real y sin intereses partidistas de por medio.

Morena y sus aliados le saldrán muy caros al país, y eso tú y yo lo pagaremos con nuestro patrimonio y el de nuestras familias.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Opinión: “Morena endeuda al país”

Los gobiernos de Morena son populistas y eso tiene un componente muy peligroso para México: son irresponsablemente gastalones y no sustentan ese gasto en esquemas de generación de más riqueza, para no desequilibrar las finanzas públicas.

Lo ejemplifico de manera muy sencilla: Si en tu casa gastas más de lo que ingresa, tarde o temprano la deuda te ahogará, entrarás en una crisis económica y podrías perderlo todo.

Así es como gobiernan los de Morena. Y mire, no crea que es un afán negativo en contra de ellos, sencillamente son las cifras oficiales de los propios gobiernos de Morena.

Vea usted:

A) De acuerdo a la secretaría de finanzas del estado, el actual gobierno estatal de Morena en Michoacán mantiene una deuda pública al primer trimestre de este año, por 22 mil 293 millones de pesos.
B) De hecho, esta cifra es superior a la deuda que el gobierno de Bedolla se encontró cuando llegó al poder (21 mil millones de pesos). Osea, la hicieron crecer.
C) En cifras generales y más explícitas, la deuda pública que mantiene el gobierno estatal de Morena en Michoacán es de 2 mil 126 millones de pesos a corto plazo, y de 20 mil 166 millones de pesos a largo plazo.
D) Además, el gobierno tiene una deuda a proveedores y obligaciones laborales por 6 mil 058 millones de pesos.

Lo que hizo este gobierno estatal, fue endeudarnos a más años, y los beneficios fiscales de endeudarnos más tiempo, los aprovechan ellos en, vaya usted a saber.

Y si hablamos del gobierno federal de Morena, estas son las cifras:

a) La deuda externa que tiene el gobierno de Morena, creció un 21.5% en 2025.

b) Y lo peor, El gobierno de Obrador nos endeudo como nunca nadie lo había hecho en la historia de México; ni siquiera los gobiernos del PAN o del PRI.

c) Ahora, en este año 2025, cada mexicano debe por esta deuda 148 mil 489 pesos, cuando en el año 2018 que llegó Obrador, cada mexicano debía 116 mil 076 pesos.

En resumen: así es como gobiernan los populistas de Morena. Utilizan los recursos públicos -que no son suyos- y los utilizan con el principal objetivo de regalarlos a través de programas clientelares haciendo que una parte de la gente esté feliz, pero esto es a cambio de su voto en las elecciones.

El problema de esto, no es que la gente esté feliz. El problema es que, como en cualquier casa que gasta más de lo que ingresa, a mediano plazo se entrará en crisis y todos los integrantes de la casa pagarán las consecuencias.

Así pasará en México, seas o no afín a Morena y sus aliados PVEM, PT (y PRD y PRI en Michoacán).

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Columna: “100 días de Claudia Sheinbaum”.

Lo que vi ayer domingo en la plancha del Zócalo de la CdMex, fue el regreso del PRI de la época de los 70, cuando Luis Echeverría era un presidente de México autocrático, populista y gobernaba al país sin contrapesos. Sus eventos masivos eran una puesta en escena con legisladores, alcaldes, sindicatos, empleados públicos, obreros y gente necesitada que respondía forzadamente a padrones de programas gubernamentales.

Aquel, fue el México marcado por una dictadura blanda, con un partido hegemónico, con las cámaras del congreso como apéndices del poder ejecutivo y con un esquema de políticas asistencialistas efectivas, pero esclavizantes.

El de hoy, es un México que vive la 4ta Etapa de la transformación del PRI, y resulta efectivo porque los programas sociales que esclavizan haciendo dependientes a las personas, serán efectivos en las urnas.

El poder judicial en México no tarda en convertirse en un apéndice del poder ejecutivo, los contrapesos están siendo borrados y la oposición clásica (PAN, PRI) continúa tratando de levantarse, pero lo hace sin claridad, sin algo atractivo que vender en su discurso.

En Michoacán, algunos gobernantes estatales de Morena y algunas y algunos alcaldes operaron sus visitas con acarreos de gente necesitada al zócalo de la capital. Eso sucedió en Michoacán y en todo el país, pero no hay por el momento una oposición con el ánimo de evidenciarlo y diversos medios de comunicación están abatidos ante el avasallamiento de la cuarta etapa del PRI con cara setentera.

¿Qué sigue para Claudia Sheinbaum? Ella lo hace bien. Ella gobierna de acuerdo al manual que le heredó López Obrador.
a) Programas sociales para tener cautivos millones de mexicanos.
b) Mano flexible con algunos líderes criminales.
c) Continuar contando la historia del neoliberalismo de ricos contra los pobres del país.

Ella no tiene la culpa. El problema se irá viendo hacia adelante en la calidad de la vida de millones de mexicanas y mexicanos.

Fondear el dinero que regala la cuarta etapa del PRI con cara setentera, es carísimo y ese dinero tendrá que salir de algún lado: o seguir endeudando al país, lo cual será pagado por el ciudadano ordinario tarde o temprano; o seguir echando mano del cobro de impuestos a los de siempre, hasta que no aceleren el ensanchamiento de la base que tributa.

Al final, como en la época del viejo PRI: con asistencialismo y ahora con una historia contada que toca el botón sensible de las personas que dispara resentimiento acumulado, será como afiancen sus gobiernos.

*El autor es consultor y capacitador de políticos, partidos políticos y gobiernos, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

Columna: ¿Y ahora qué? El futuro según Bill Gates.

Quiero cerrar este año 2024 con otra recomendación de docuserie en Netflix: “¿Y ahora qué? El futuro según Bill Gates”.

Este personaje de fama mundial desde los años 80 del siglo pasado por ser el creador de Microsoft y uno de los hombres más ricos del planeta, nos presenta una nueva producción sumamente interesante.

Hay que darse el tiempo para verla y disfrutarla. No es extensa; a lo sumo 5 horas, pero vale mucho la pena si no eres de esos que tienen miedo de conocer a un hombre millonario a la luz del neoliberalismo capitalista.

El documental en serie plantea 5 episodios:

  1. ¿Qué hará la IA?
  2. ¿Verdad o consecuencias?
  3. ¿Podemos detener el calentamiento global?
  4. ¿Se puede ser demasiado rico?
  5. ¿Podemos vencer las enfermedades?

Evidentemente son temas en donde él interviene y sí, ha hecho parte de su fortuna interviniendo, investigando y participando activamente en estos temas a lo largo de por lo menos 30 años.

Los temas valen la pena, desde mi perspectiva por tres causas:
a) Son temas de completa actualidad global.
b) Bill Gates presenta investigaciones profusas mandadas a hacer por él, es decir, con su riqueza ha contratado lo mejor del mundo para investigar.
c) Él es un personaje profesional en todos los sentidos. No juega y no te presenta producciones basura.

¿Qué ver entonces en esta docuserie? Son increíbles los avances que se aprecian en la tecnología, al punto de dar miedo en razón de nuestro futuro no lejano como especie humana.

Del calentamiento global y las verdades, es innegable hacia dónde nos estamos acercando como especie humana: hacia la autoextinción y es un hecho que, quizá, solo los multimillonarios podrán tener una oportunidad para sobrevivir a esto.

¿Ser rico o no serlo? Es una pregunta que parecer fácil de responder, pero abordar las consecuencias y la ética en el individuo multimillonario es algo muy relevante. ¿Rico a costa de qué? Gates fue y es un hombre multimillonario que decide hacer cosas con su fortuna y hay que reconocerlo.

Y por último, las enfermedades que él combate. Sin duda, hace negocio y altruismo al mismo tiempo con este tema, pero hay que entender en qué etapa de su vida se encuentra, cómo desea ser recocido y quiénes están con él y en su contra, para comprender parte de la naturaleza humana.

En conclusión, es una docuserie que hay que ver sin prejuicios y con el ánimo de actualizarse en temas de interés global.
¡Disfrútala y feliz año 2025!

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

“Marcas, religiones y partidos”

¿Qué hace que las religiones sean demasiado persuasivas y los partidos políticos en México no lo sean salvo Morena en estos momentos? Las religiones más fuertes del mundo se asemejan a las marcas más poderosas como Apple, Disney, Coca Cola, por ello su fuerza.

Sin embargo, los partidos políticos no actúan como marcas o como las religiones, de ahí su poca fuerza de influencia.

Como lo establecimos en la primera parte de esta columna, todas las religiones tienen 10 pilares sobre los cuales gestionan su poder, al igual que las marcas: 1. Sentido de pertenencia, 2. Misión clara, 3. Poder sobre los enemigos, 4. Atractivo sensorial, 5. Narrativas, 6. Grandeza, 7. Evangelismo, 8. Símbolos, 9. Misterio, 10. Rituales.

Los partidos políticos, a diferencia de las religiones y las marcas, no logran saber jugar en su contexto actual. Siguen actuando como en el siglo XX, sin comprender los alcances y las características de la neurocomunicación y el neuromarketing político del siglo XXI.

Analiza a tu partido tomando como base estos 10 pilares.

  1. ¿Alguna vez te has sentido cómodo en un evento de tu partido o en las redes sociales en donde sigue y te siguen decenas de militantes de tu partido, porque entre ustedes hay impulso, respeto y camaradería? Esta empatía sucedería si tú y los demás militantes sintieran que pertenecen al mismo grupo. Así sucede con las religiones y las marcas, de ahí su sentido de pertenencia a un “club exclusivo”. En los partidos políticos sucede lo contrario. Quienes asumen la dirigencia y las carteras ejecutivas, tienden a ser del mismo grupo o las trabajan compromisos pactados; esto hace que el militante ordinario tenga un sentimiento de exclusión. Este sectarismo es contrario a la unidad y los partidos políticos suelen integrarse en grupos o equipos cerrados. Piensa, por ejemplo, en el PRI.
  2. Las marcas fuertes tienen una Misión clara y no ambigua. Es decir, saben qué desean, a dónde quieren llegar y en qué tiempo. Piensa si la dirigencia actual de tu partido tiene una misión de partido (no del grupo dirigente). ¿Hay en las instalaciones de tu partido la misión, la visión y los objetivos?, ¿o será que la organización es operada como siempre, en la opacidad?
  3. Las marcas poderosas ejercen poder sobre sus rivales, ya que tomar partido contra “el otro” es una fuente poderosa de unión. ¿En tu partido político operan una estrategia y tácticas reales de oposición o de sumisión al poder? Si observas que las acciones de tu partido son de complacencia con los rivales políticos, entonces no esperes la unión que provoca el sentirse una misma tropa en la batalla.
  4. Las marcas más poderosas ponen énfasis en que sientas un sentido de edificación grandiosa cuando entras en sus tiendas más representativas. ¿Cómo son las instalaciones de tu partido?, ¿armoniosas a la vista y aprecias en las paredes u oficinas fotografías con personajes o momentos icónicos del partido, a qué huele, está bien iluminado, hay música de ambiente?, ¿te gustan las instalaciones de tu partido? Si no te agrada lo que ves, oyes, sientes, hueles y pruebas, no habrá una buena experiencia con tu partido (que es una marca).
  5. Las marcas más significativas tienen narrativas que trascienden y se comprenden a partir de sus historias grandiosas o tenebrosas. ¿La narrativa presente de tu partido la conoces y te agrada?, ¿formas parte de esa narrativa, te denigran o excluyen?, ¿lo que se dice te hace sentirte orgulloso de tu partido?
  6. Las marcas poderosas tienen un sentido de grandeza, lo que hace sentir a sus consumidores como poderosos. Como el Vaticano o las tiendas Apple, así de poderosas deben ser las instalaciones de tu partido. Bien cuidadas todo el tiempo.
  7. Las marcas fuertes hacen sentir a sus consumidores orgullosos de pertenecer a su club. ¿Tu partido opera acciones innovadoras de afiliación y de vida partidaria? Eso hace sentirse bien, por el sentimiento de exclusividad que brinda el formar parte de una organización.
  8. Los logos pierden fuerza, pero las marcas y religiones poderosas tienen símbolos significativos porque representan un lenguaje o señal global. Si tú no ves el logo de tu partido en todos lados, se está perdiendo una gran oportunidad de posicionamiento de marca-logo. Si no lo ves, es que no hacen “ni lo mínimo” de marketing político, por lo tanto, siguen atorados en lo mismo de siempre (seguramente ruedas de prensa que no motivan a nadie nuevo).
  9. Las marcas importantes son misteriosas. ¿Detectas en tu partido algún factor de misterio positivo que te haga sentir bien porque intuyes que algo bueno sucederá? El misterio encanta a los fieles.
  10. Las marcas influyentes tienen rituales porque forjan nuestros pensamientos al momento de comprar. ¿Qué rituales de marca opera tu partido? Si siempre es lo mismo, entonces no existe ningún estímulo diferente que atraiga a nuevos militantes y simpatizantes.

Estas son las diferencias entre las marcas comerciales poderosas, las religiones y los partidos políticos en México. El problema de los partidos es que están secuestrados por sus dirigencias que no saben y no desean aplicar cosas innovadoras en comunicación y marketing. De ahí que a mí no me extrañe que el PRD se haya muerto y que el PRI y el PAN estén naufragando.

Columna: Las marcas y las religiones (Parte 1)

¿Qué hace que las religiones sean demasiado persuasivas? Sencillo, las religiones más fuertes del mundo se asemejan a las marcas más poderosas del mercado como Apple, Disney, Coca Cola o Harley Davidson, de ahí, su fuerza para convencer (creer) y para modificar la conducta de los seguidores (persuadir).

Pese a las diferencias que tienen las religiones, me atrevo a decir que todas tienen 10 pilares sobre los cuales gestionan su poder: 1.- Sentido de pertenencia, 2.- Misión clara, 3. Poder sobre los enemigos, 4. Atractivo sensorial, 5. Narrativas, 6. Grandeza, 7. Evangelismo, 8. Símbolos, 9. Misterio, 10. Rituales.

Veamos cada uno de los 10 pilares:

Uno. ¿En alguna ocasión le ha sonreído a alguien o le han sonreído cuando escribe en su laptop marca Mac, cuando compra algún artículo en la tienda Nike o bebe un café en Starbucks? Este supuesto se entiende, cuando usted y esa otra persona utilizan o beben un producto de la misma marca. Se llama empatía. Esta sucede, porque sentimos que pertenecemos al mismo grupo y así pasa con las religiones. Es decir, hay sentido de pertenencia, como si fuera un club exclusivo.

Dos. Las marcas comerciales fuertes tienen una Misión clara y no ambigua. Es decir, saben qué desean, a dónde quieren llegar y en qué tiempo. Las religiones formales no son una ocurrencia; todas tienen un punto de llegada para el fiel, y una Misión clara y poderosa que unifica al grupo.

Tres. Las marcas comerciales poderosas ejercen poder sobre sus rivales. Es decir, tomar partido contra “el otro” es una fuente poderosa de unión, por ello, a lo largo de la historia de la humanidad las religiones han mostrado una actitud de ejercicio del poder entre ellas.

Cuatro. Las marcas comerciales más poderosas ponen énfasis en que usted sienta un sentido de edificación grandiosa cuando entra en sus tiendas más representativas. Recuerde lo que siente cuando entra a esa tienda de ropa que le encanta; ¿a qué huele?, ¿cómo está iluminada?, ¿qué tipo de música hay y con qué volumen se escucha? Lo mismo sucede con los templos, iglesias, mezquitas. Cuando ingresa a ellos, percibe con sus 5 sentidos esa idea especial de grandeza (la música del órgano, los vitrales, el olor a madera, incienso, etc).

Cinco. Las marcas comerciales más significativas tienen narrativas que trascienden, y se identifica a estas marcas a partir de sus historias grandiosas o tenebrosas. Lo mismo pasa con las religiones. Le aseguro que usted conoce o comprende la historia de alguna religión, lo cual permite que las tenga presentes en la mente.

Seis. Las marcas comerciales poderosas tienen un sentido de grandeza, lo que hace sentir a sus consumidores como poderosos. Piense en un hotel de lujo o casino de Las Vegas. ¿Recuerda por qué del poder de las Torres Gemelas de Manhattan? Bueno, esa “grandeza” es por la inmensa construcción. Ahora piense en el edificio del Vaticano; es enorme y poderoso, lleno de lujo y eso lo sabe usted, aunque no lo conozca en persona.

Siete. Las marcas comerciales fuertes hacen sentir a sus consumidores orgullosos de pertenecer a su club. Piense en Facebook. El tener que ser aceptado por alguien o tener que aceptar a una nueva amistad genera sentido de exclusividad. Piense en qué bien se siente cuando un banco le dice que es merecedor de una tarjeta de crédito; eso lo hace sentir especial. Las religiones generan lo mismo al ser el ingreso por invitación especial. Son grupos exclusivos.

Ocho. Si bien los logos pierden fuerza ante una saturación de estos, las marcas comerciales poderosas tienen símbolos significativos, porque representan un lenguaje o señal global, al igual que las religiones. Piense en la paloma de los tenis, la manzanita de las computadoras, la M amarilla de las hamburguesas. Ahora piense en la cruz, una corona de espinas, los clavos, la ostia o la copa de una religión.

Nueve. Las marcas comerciales importantes son misteriosas. ¿Ha escuchado que la receta de la Coca Cola está en un banco?, o de la famosa “receta secreta” del pollo Kentucky. Ahora piense en la aparición en un cerro de la Virgen de Guadalupe o el Manto Sagrado. Estos misterios, atrapan a los consumidores y fieles.

Diez. Las marcas comerciales influyentes tienen rituales porque forjan nuestros pensamientos al momento de comprar. Piense en el cd musical “Navidad con las Estrellas”. ¿Lo ha escuchado durante el ritual de poner el árbol de navidad en familia? Piense en el ritual que hace el joven o la joven que pide su nombre para escribirlo en un vaso de bebida en StarBucks. Ahora piense en algún ritual que se pide en la iglesia o en el templo, por ejemplo, para pedir perdón, para pedir misericordia, hincarse, etc.

Marcas comerciales y religiones persuaden sin lugar a duda, y ¿por qué no lo hacen con tanta facilidad los partidos políticos en México? ¿Cuántos de los 10 pilares identifica usted en el partido político de su preferencia?

Sobre los partidos políticos, religiones y marcas escribiré en un par de semanas.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

Columna: “Paradoja de la desconfianza”

Ha llegado la presidenta de México Claudia Sheinbaum y a pesar de que se percibe una continuidad -por lo menos en la forma de comunicar-, hay que darnos más tiempo para conocer lo que implicarán sus programas y acciones en concreto y entender los “cómo” se harán las cosas.

La presidenta inició con buenas expectativas y fuerza, sin embargo, bien valdría la pena que una parte de las y los ciudadanos mantengan niveles de desconfianza hacia su administración pública.

¿Por qué lo digo así? Porque está comprobado que, a mayores niveles de confianza en una administración pública, las y los ciudadanos se implican menos con la misma. Si la ciudadanía cree que los servidores públicos y las estructuras gubernamentales hacen las cosas con seguridad e integridad, le prestarán menos atención al gobierno y eso puede no ser positivo.

Canel y Luoma definieron la confianza en la administración pública como “la voluntad, por parte de los públicos de la administración pública, de otorgar a ésta un margen de discrecionalidad en el uso de los recursos públicos para el ejercicio de su función (la gestión de los asuntos para el bien común), y del que deriva cierta aceptación o, al menos, un menor deseo de controlarla”.

De esto podríamos desprender la necesidad y la conveniencia de los frenos y los contrapesos en el ejercicio de todo el poder público y no solo en el ejercicio de la administración pública en el poder Ejecutivo. Piense usted en los demás poderes y en todos los entes públicos del sistema político mexicano; todos necesitan ojos que los observen y los frenen.

Un cierto grado de desconfianza -que es un constructo psicológico-, le viene bien a la administración pública. Por ello tener un Congreso de la Unión en donde no hay equilibrios parlamentarios, puede ser tan peligroso como tener una sociedad sombie. Es decir, si no hay debate a favor y en contra de reformas pretendidas, que venga a incentivar que la gente piense, converse y exija, entonces esa sociedad estará adormecida y con seguridad dejará pasar todo.

Si un alcalde o alcaldesa no tiene cierta desconfianza de parte de la población, es posible que no haya exigencias que incentiven a la rendición de cuentas y a la mejora en las políticas públicas municipales.

Si en el poder Judicial no hay voces disidentes que despierten juicios críticos de opositores y de la sociedad, entonces este poder público también está destinado a quedarse adormecido con todo lo que ello implica para la democracia institucional.

Por supuesto que la confianza también tiene un lado positivo.

Buenos niveles de confianza, significa que la administración pública lo está haciendo “bien”, por lo menos en aquellos criterios que se evalúan y se comunican públicamente, logrando que cierta gente los conozca y perciba como adecuados.

¿Cuánto grado de desconfianza es bueno? Yo diría que se requiere -al igual que la confianza- en grados necesarios para mantener a una oposición al régimen despierta y a una sociedad expectante de la rendición de cuentas y de buenos resultados.

Claudia Sheinbaum podría acercarse mucho a niveles elevados de confianza ya que no tiene oposición por el momento y la confianza que le heredó López Obrador es fuerte.

¿Esto conviene? A ella sí, sin duda, a la democracia no lo creo. Siempre será mejor, tener una sociedad despierta y exigente, que una adormecida y conformista.

El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

Columna: “Nuevo Congreso de Michoacán”

Inicia una nueva legislatura en Michoacán (la 76) y con ello, nace una nueva oportunidad para que a Michoacán le vaya mejor. Cuarenta diputadas y diputados arrancan con buen ánimo y con el objetivo de hacer bien las cosas; esto es algo cíclico y la fuerza de esas buenas intenciones, pensamientos positivos y proyectos de progreso se deben aprovechar.

En términos generales conocemos la labor de un legislador: legislar (crear o reformar leyes), pero en la práctica también fiscalizan a los otros dos poderes públicos de la entidad, así como a los entes y organismos públicos centralizados, descentralizados, autónomos y municipales de Michoacán. Es decir, tienen el poder para vigilar y sancionar a todas aquellas entidades públicas que no se apeguen a la ley y al buen ejercicio de la política y de la administración pública.

No es menor su función, de ahí su relevancia. Las y los michoacanos en realidad sí tienen mujeres y hombres que pueden beneficiar al estado, solo hay que esperar a que los legisladores michoacanos quieran, puedan y sepan cómo hacerlo.

De los 40 legisladores, 30 estarán prácticamente de lado de Morena y del régimen “bedollista”. Esto puede ser bueno para que todo “pase rápido sin oposición” en el Congreso, siempre y cuando lo proyectado para gobernar tenga un sentido de progreso, transparencia y ética.

Esta mayoría también puede ser negativa, si todo lo que se proyecte de parte de Morena y el régimen “bedollista” tiene componentes de vicio o negativos, de intereses ocultos, de grupo o particulares. Si es así, podrían esperarse años de retroceso para Michoacán.

En suma, esperemos que lo que traigan los legisladores de Morena y sus aliados tenga buenos objetivos y motivaciones, para tener progresos acelerados para la entidad.

Habrá que esperar y observar para comprender a todas las personas que llegan como legisladores. No olvidemos que en 2027 habrá elecciones para gobernador o gobernadora de la entidad y ese será un ingrediente adicional para ver trabajos perfilados a beneficiar a la gente del estado o solo a carreras individuales en el Congreso de Michoacán.

También habrá que ver las estrategias de comunicación de las y los 40 legisladores.

Personalmente esto es lo que más me interesa porque me dedico profesionalmente a la comunicación y el neuromarketing, y tendrá mi atención saber si se van por los trabajos clásicos de “Actividad-Boletín de prensa”, o le apuestan a “estrategias integrales” de neuro-comunicación y neuro-marketing políticos desde un principio.

Lo segundo es integral y facilita la construcción de marca y el posicionamiento de la misma, y dada la gran competencia que habrá entre los 40 legisladores, sugeriría que cada uno se construya como marca persona y como marca política. Habrá que ver qué hacen.

Ahí están los retos. En realidad, habrá muchos más, pero inician la 76 legislatura con buenas intenciones.

Tiempo al tiempo, porque Michoacán no solo merece una mejor clase política, necesita urgentemente que cada político se desapegue del ego que los hiper individualiza y los hace abandonar las buenas intenciones de generar un legado de beneficio colectivo.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

La era Obradorista.

¿Cuánto han criticado a López Obrador sus opositores? Por años lo han criticado y lo han acusado de todo, sin embargo, e independientemente de sus antecedentes y sus resultados como gobernante, hay algo que no se le podrá regatear: dejará al Obradorismo como un legado ideológico.

El Obradorismo no se entiende de 2018 a la fecha. No. El Obradorismo data de finales de los años 90 cuando Andrés Manuel López Obrador era dirigente del PRD. Son prácticamente 30 años en los que este personaje caudillista inyectó a las masas sus ideas y su visión de la política en México. Se hizo mucho más fuerte cuando fue jefe de Gobierno del D.F. y terminó consolidando su ideología con sus múltiples campañas presidenciales.

La Presidencia de la República solo significó el triunfo con el que se materializaron tantos años de inyección ideológica.

Lo que sigue para López Obrador vendrá a mediano y largo plazo y será la evaluación histórica de sus resultados como Presidente del país.

Treinta años es algo que se escribe rápido, pero no hay en este país un político de la época moderna que pueda hablar de lo mismo que ha construido López Obrador.

La era del neoliberalismo económico arrojó a Carlos Salinas de Gortari quien es quizá el político que podría “seguirle” a Obrador, sin embargo, con mucho menos alcance y me refiero a un código cultural implantado.

Salinas colocó el neoliberalismo democrático en México, pero Salinas de Gortari, como tal, no es una marca que haya trascendido 30 años, y de eso se encargó López Obrador al posicionar a este personaje en el encuadre de “La Mafia del Poder”; prácticamente diluyó su posible leyenda.

Después de Salinas de Gortari, ¿qué otro político mexicano dejo marca? Los expresidentes han hecho “trascender” sus sexenios y sus carreras políticas, pero todas han resultado efímeras a la luz de la que proyecta la leyenda que ya inició llamada López Obrador.

El político que pudo haber hecho sombra, pero no lo hizo, fue Cuauhtémoc Cárdenas quien tenía un apellido poderoso, pero nunca llegó a la cúspide perdiendo toda oportunidad de marcar una era.

¿Piénselo usted? Y si usted es de oposición, aún mejor. ¿Qué político mexicano puede hablar de crear y posicionar “una era”? Políticos trascendentes, sin duda hay muchos y en todos los partidos, pero para estar a la altura de Obrador, solo los expresidentes y me parece que ninguno de ellos ha marcado una era y hecho una marca política personal y política a prueba de cañonazos.

La evaluación de sus resultados como gobernante, eso ya es otra cosa y motivo de otras reflexiones. La de hoy solo tiene una perspectiva de legado ideológico y político.

El Obradorismo existe y seguramente será muy recordado en el corto y mediano plazo.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.