Columna: La oposición amloista está con AMLO

Para vender una marca, un producto o un servicio debemos encontrar un diferenciador que le dé atractivo respecto a la competencia. Algunos otros especialistas, hablan de la Propuesta Única de Venta (PUV) precisamente como “aquello que hace diferente” a una marca, producto o servicio.

No hay más, si quieres ganarle a tu competencia, te debes vender como algo único o, en todo caso, como algo diferente.

Hace cuatro días, los legisladores federales de oposición PAN, PRI y PRD se unieron a sus rivales de Morena, PT y PVEM y aprobaron en la Comisión de Puntos Constitucionales reformas constituciones que López Obrador y su régimen cuatroteista han venido impulsando. De hecho, la candidata y hoy Presidenta Claudia Sheinbaum también ha venido impulsando estas reformas constitucionales llamadas “El Plan C” de la 4T.

De esto me surge una provocación para los comunicólogos y para los mercadólogos especializados en política con la idea de entender ¿cómo sería posible “vender” al PRI, PAN y al PRD por separado o como aliados si recientemente se unieron en el Congreso de la Unión con aquello que juraron combatir por antidemocrático y por ser lo que el país no necesita? Por lo menos así lo repitieron durante las campañas recién pasadas; ellos así se expresaron de Obrador, de Morena, del PT y del PVEM.

La verdad de las cosas es que son lo mismo, solo que los partidos políticos en México se van acomodando de acuerdo a sus intereses electorales y políticos que no suelen ser los mismos intereses que se tienen o en nada se alinean con principios de comunicación política y marketing político profesionales.

Es prácticamente imposible vender como “buenas opciones” al PRI, PAN y PRD, por eso a mi no me extraña que hayan perdido la presidencia en las elecciones de junio pasado.

Mientras no sean una opción verdaderamente diferente a Morena, PT y PVEM por más que se intenten comunicar como “opciones positivas”, no lo van a lograr. De ninguna manera lo van a conseguir.

La comunicación política y el marketing político podrían (ciertamente) engañar a todos durante un tiempo, pero nunca podrán engañar a todos, todo el tiempo, y a eso le están apostando los actuales dirigentes en el PRI, PAN y PRD.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

Columna: El calor en las campañas

Hacía varios años que no participaba en una campaña electoral, realizando actividades básicamente en la calle, en el territorio, y esto en razón de la naturaleza del cargo que asumí en la campaña política recién pasada por la alcaldía de Morelia: coordinador de comunicación y marketing político.

Acá en Morelia, Michoacán, me invitó el alcalde Alfonso Martínez a su campaña de reelección, y después de hacer un buen trabajo en equipo se ganó la reelección. El munícipe repetirá en el cargo tres años más y esto además con seguridad lo podrá enfilar a otro puerto: una candidatura a gobernador de la entidad en 2027.

En realidad, esto es solo contexto, porque de la experiencia vivida en campaña es de lo que deseo reflexionar con ustedes.

Sin duda, el fenómeno de calor que se vivió en los meses de abril y mayo fue algo que no había vivido en el contexto de una campaña política.

El agua potable tuvo que estar presente todo el tiempo y la hidratación de las personas tuvo que ser muy frecuente.

Los recorridos en las calles para tocar puertas y pedir el voto, se hicieron muy pesados, sobre todo por las tardes, a partir de las 16:00 hrs; el calor llegaba de arriba y desde el piso que se calentaba y te generaba la sensación de que las suelas de los tenis o zapatos se derretían. Los famosos “cruceros” para entregar propaganda y dar la mano a los automovilistas, se hicieron sofocantes por el calor y la sed. Y ¿qué decir de las visitas a la zona rural? Algunos lugares áridos, también marcaron lo que sería una campaña sufrida por el clima.

En fin, ejemplos hay muchos de cómo se padeció el calor. Pero sumado a todo esto, la ausencia de lluvia complicó las cosas. Lo primero, es que sabíamos que los opositores tomarían la ausencia de agua en colonias como narrativa “a modo” para tratar de ganar votos y alimentar el coraje en contra del alcalde que buscaba reelegirse.

Y, por último, lo que marcó más mi experiencia con el calor y la ausencia de agua en esta campaña pasada fue el ver las presas y los vasos de agua prácticamente secos.

Los seres humanos -sumado a la naturaleza- algo hemos estado haciendo mal para que el agua desaparezca y el calor se incremente. Ahora lo pude dimensionar al recorrer la capital del estado. Y esto es algo que la gente que no se involucra en campañas, no logra entender.

En las calles, se sigue viendo gente lavando el frente de sus casas, los vehículos o regando jardines con agua para consumo humano. Esto, solo es un botón de muestra.

Si yo les explicara el nivel de agua que vi en las presas, con seguridad no me creerían porque aún hay gente que tiene la idea de que los recursos naturales del planeta son inagotables, y la ignorancia también nos lleva a la extinción por propia mano.

Los legisladores locales y federales que recién llegarán algo tendrán que hacer para mejorar las cosas. Los poderes ejecutivos federal, estatales y municipales que llegarán, también tendrán que trabajar para revertir las cosas en la medida de lo posible.

Los medios de comunicación también deberíamos asumir una postura proactiva en este tema, y desde luego, las y los ciudadanos debemos cobrar consciencia de lo que estamos haciendo mal.

La cantidad de basura en las calles, la tala inmoderada, el robo de agua, los cambios de uso de suelo indebidos, los asentamientos ilegales y muchas otras cosas, nos están llevando al precipicio.

El tiempo se agotó. De ahora en adelante yo ya no hablaría de prevención; yo hablaría de “rescate”.

Lo vi, lo viví y lo padecí en campaña.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

Columna: El calor en las campañas

Hacía varios años que no participaba en una campaña electoral, realizando actividades básicamente en la calle, en el territorio, y esto en razón de la naturaleza del cargo que asumí en la campaña política recién pasada por la alcaldía de Morelia: coordinador de comunicación y marketing político.

Acá en Morelia, Michoacán, me invitó el alcalde Alfonso Martínez a su campaña de reelección, y después de hacer un buen trabajo en equipo se ganó la reelección. El munícipe repetirá en el cargo tres años más y esto además con seguridad lo podrá enfilar a otro puerto: una candidatura a gobernador de la entidad en 2027.

En realidad, esto es solo contexto, porque de la experiencia vivida en campaña es de lo que deseo reflexionar con ustedes.

Sin duda, el fenómeno de calor que se vivió en los meses de abril y mayo fue algo que no había vivido en el contexto de una campaña política.

El agua potable tuvo que estar presente todo el tiempo y la hidratación de las personas tuvo que ser muy frecuente.

Los recorridos en las calles para tocar puertas y pedir el voto, se hicieron muy pesados, sobre todo por las tardes, a partir de las 16:00 hrs; el calor llegaba de arriba y desde el piso que se calentaba y te generaba la sensación de que las suelas de los tenis o zapatos se derretían. Los famosos “cruceros” para entregar propaganda y dar la mano a los automovilistas, se hicieron sofocantes por el calor y la sed. Y ¿qué decir de las visitas a la zona rural? Algunos lugares áridos, también marcaron lo que sería una campaña sufrida por el clima.

En fin, ejemplos hay muchos de cómo se padeció el calor. Pero sumado a todo esto, la ausencia de lluvia complicó las cosas. Lo primero, es que sabíamos que los opositores tomarían la ausencia de agua en colonias como narrativa “a modo” para tratar de ganar votos y alimentar el coraje en contra del alcalde que buscaba reelegirse.

Y, por último, lo que marcó más mi experiencia con el calor y la ausencia de agua en esta campaña pasada fue el ver las presas y los vasos de agua prácticamente secos.

Los seres humanos -sumado a la naturaleza- algo hemos estado haciendo mal para que el agua desaparezca y el calor se incremente. Ahora lo pude dimensionar al recorrer la capital del estado. Y esto es algo que la gente que no se involucra en campañas, no logra entender.

En las calles, se sigue viendo gente lavando el frente de sus casas, los vehículos o regando jardines con agua para consumo humano. Esto, solo es un botón de muestra.

Si yo les explicara el nivel de agua que vi en las presas, con seguridad no me creerían porque aún hay gente que tiene la idea de que los recursos naturales del planeta son inagotables, y la ignorancia también nos lleva a la extinción por propia mano.

Los legisladores locales y federales que recién llegarán algo tendrán que hacer para mejorar las cosas. Los poderes ejecutivos federal, estatales y municipales que llegarán, también tendrán que trabajar para revertir las cosas en la medida de lo posible.

Los medios de comunicación también deberíamos asumir una postura proactiva en este tema, y desde luego, las y los ciudadanos debemos cobrar consciencia de lo que estamos haciendo mal.

La cantidad de basura en las calles, la tala inmoderada, el robo de agua, los cambios de uso de suelo indebidos, los asentamientos ilegales y muchas otras cosas, nos están llevando al precipicio.

El tiempo se agotó. De ahora en adelante yo ya no hablaría de prevención; yo hablaría de “rescate”.

Lo vi, lo viví y lo padecí en campaña.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

La comunicación compleja de Xóchitl.

Los partidos PAN, PRI y PRD son un “gigante” con pies de lodo. Esa alianza no da para más y de ahí su debacle electoral este 2024.

Nadie como estos partidos políticos para cerrar los ojos y no querer entender la anatomía del mexicano. López Obrador los venció porque un referéndum es fácil para un gobernante en funciones que está haciendo cosas y las comunica bien.

Tampoco es tan complejo entender por qué los derrotó Claudia Sheinbaum, quien será presidenta de México. Desde mi experiencia, la comunicación “exquisita”, técnica, demasiado lógica se vuelve abstracta, por lo tanto, incomprensible.

Por el contrario, la comunicación sencilla, con palabras e ideas ordinarias, generan lo que se conoce como “sesgo de familiaridad” y, por lo tanto, se vuelve comprensible y más persuasiva.

La ventaja de comunicar o de hacer neuromarketing generando el sesgo de familiaridad, es que las audiencias son más receptivas a los mensajes porque al cerebro se le conecta mucho mejor cuando se le ofrecen cosas familiares y tangibles. El cerebro humano gusta de lo que puede recordar fácilmente y “palpar”, y al comunicar resultados de gobierno y ligarlos a una continuidad hace que las personas lo asimilen fácilmente.

Por el contrario, la oposición formal a Claudia Sheinbaum y los opositores ciudadanos hablaron mucho en términos de votar por la alianza Fuerza y Corazón por México, sobre ganar el Congreso de la Unión, evitar una mayoría calificada, para no permitir que se derrumben los organismos autónomos, la Suprema Corte o a favor de la democracia. Con sinceridad, nada más abstracto que todo esto.

El neuromarketing político y la neurocomunicación se utilizan para aliviar dolores o miedos de las personas y se puede explicar de manera muy simple cómo funcionó la comunicación de Morena, de su candidata y sus seguidores, o la comunicación del PAN, PRI, PRD, su candidata y sus simpatizantes.

Los programas sociales continuarán porque se construirá el segundo piso de la transformación. Nada más tangible que esta idea. En principio, la metáfora del segundo piso de la transformación es algo muy poderoso y los especialistas en semiótica lo saben y, en segundo término, pensar en perder los programas sociales o los apoyos que da el gobierno federal provoca miedo y ese miedo activó el instinto de sobrevivencia y el voto para continuar.

Por el contrario, como ya lo dije, el que ciertos nichos reciban el mensaje de que la democracia viva -por citar solo un ejemplo-, es muy poco significativo porque esta forma de gobierno y sus beneficios no se supieron desdoblar de manera más comprensible y tangible.

La comunicación política y el marketing político de Morena y su candidata ha sido consistente y eso sin duda les ayudó y les seguirá sumando; no así lo que hace la oposición PAN, PRI y PRD que, además, ya es un mamotreto de alianza que ha probado desde hace años no ser algo muy significativo para los millones de ciudadanas y ciudadanos que con su voto podrían generar un cambio de régimen político.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

¿Por qué ganó Morena?

Ahora les escribiré un poco de neurocomunicación, con la idea de explicar por qué los opositores a López Obrador, no le dañan la reputación e imagen más rápidamente y, sobre todo, por qué las marcas opositoras como PAN, PRI y PRD no ganan prestigio y mejor imagen de forma más rápida.

En primer lugar, los partidos políticos no suelen visualizarse a sí mismos como marcas, por lo tanto, desconocen cómo se construye una marca y cómo se trabaja la reputación de marca.

El PAN, PRI y PRD son marcas muy desgastadas, pero no hacen trabajo de marca, de ahí que no vayan creando episodios emocionales positivos que los ciudadanos puedan ir guardando en la mente.

Además, los dirigentes de los partidos de oposición no suelen pedir el trabajo de neuromercadólogos políticos, por ello sus deficiencias para entenderse y mejorarse como marcas políticas.

Si lo hicieran, los neuromercadólogos ya les habrían explicado algo muy importante: el éxito de la neurocomunicación política, está en entender que una marca será fuerte, en la medida que esté asociada con memorias emocionales positivas.

Esto no lo comprenden los políticos y cuando se los explico, suelen dudar demasiado; prefieren seguir aplicando aquel mito absurdo que dice: “es mejor que hablen mal de mí, pero que hablen”.

¿Pero a dónde los lleva este mito absurdo? Vuelvan a leer las líneas en donde escribí, qué hacer para que una marca sea fuerte.

Ahora los invito a hacer el siguiente ejercicio. Si les preguntara, con qué asocian al PRI, al PAN y al PRD… con toda seguridad, la mayoría de ustedes me dirían: con la corrupción, rateros; con una mafia; y ahora, con un grupo de mafiosos que no quieren perder sus privilegios, como lo ha posicionado en muchas mentes, López Obrador.

Así de simple.

Estas marcas políticas, están asociadas con antivalores, y esto se ha dado porque algunos de sus militantes se han encargado –y lo siguen haciendo- de ser una mafia de corruptos, que se han enriquecido de manera ilegal, a pesar de los problemas que sufre México.

Por ello, mientras estas asociaciones negativas existan, las marcas opositoras al Presidente de México caminarán muy lento hacia su objetivo de ganar el poder en las elecciones de este año y en las de 2024.

¿Y entonces cuál será la estrategia a la que le están apostando los partidos opositores? Su apuesta es, a golpear todo el tiempo a López Obrador y a esperar que siga equivocándose para exhibirlo.

Esa es su apuesta. Desde luego les da algunos puntos, pero no los suficientes y a la velocidad que se requiere para ser más competitivos.

Ha escuchado usted o ha pensado algo como lo siguiente: ¿cómo es posible que la gente le siga creyendo a López Obrador a pesar de lo que ya se sabe de él? Y la respuesta no es difícil: muchos mexicanos siguen teniendo una esperanza en AMLO, porque tampoco hay marcas políticas que representen una mejor esperanza. En suma, la marca política que continúa “medianamente” limpia –cada día menos-, es la marca Morena, porque del PAN, PRI y PRD, no se sabe nada nuevo y mucho menos nada bueno con lo que se le pueda ir asociando, y mientras estas asociaciones no sucedan, están destinados al fracaso como marcas políticas.

¿Qué hacer entonces para que las marcas opositoras avancen fuerte y más rápido? Échenle de nuevo un ojo a las líneas en donde digo, cómo lograr el éxito en la neurocomunicación.

Por cierto, esta columna la escribí en 2022 con el título ¿Por qué AMLO les gana a sus opositores?, y decidí reciclarla hoy 3 de junio, un día después de las elecciones de 2024 en las que MORENA lo ganó prácticamente todo.

P.D. Se los dije, hace más de 2 años.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

El gobernador que viola la ley

El gobernador de Michoacán y de Morena, Alfredo Ramírez Bedolla violó la ley electoral, pero antes de que el Instituto Nacional Electoral (INE) le dictara medidas cautelares para que dejara de hacerlo, el gobierno estatal se apresuró a “bajar” de las redes sociales las historias con las cuales el gobernador impulsaba ilegalmente la imagen de la candidata Presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum.

En realidad, la trampa en este gobernador de Morena es muy frecuente y retrata cómo es que suelen gobernar los de este partido político. Basta recordar que Ramírez Bedolla perdió en abril de 2021 la candidatura a la alcaldía de Morelia, porque no presentó su informe de gastos de precampaña y el INE decidió cancelar su registro, lo mismo que el de otros nueve personajes morenistas.

Hace unos días, el gobernador fue denunciado por el PAN de subir historias a sus redes sociales como propaganda a favor de Sheinbaum, sin embargo, antes de que el INE señalara esta violación a la ley, el gobernador fue avisado y bajó sus publicaciones. ¿Qué fue lo que paso? Que al INE no le quedó más que decir que “ya no se podían dictar medidas cautelares contra publicaciones inexistentes”.

Con esas publicaciones, el gobernador morenista violaba los principios de imparcialidad y neutralidad que están previstos en la constitución política federal, sin embargo, apresuraron a borrar las huellas del delito, aunque con eso no se desapareció el daño que generó durante los días de publicación.

Claro, el gobierno de Michoacán emitió este seis de abril un boletín diciendo que “eran improcedentes las medidas cautelares contra Ramírez Bedolla”, pero jamás dijeron la verdad.

Las y los gobernantes de Morena así gobiernan, violan la ley dejando de lado las instituciones democráticas a las que todas y todos nos sujetamos para evitar sanciones y para ser ciudadanos decentes.

Sin duda son un peligro para la democracia de Michoacán y el país.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

“El cuento de los gobiernos en línea”.

Durante muchos años he escuchado en campañas a las y los candidatos decir que los “gobiernos alineados” son los más efectivos, que es la manera en la que se hacen mejor las cosas y piden los votos así: “vota todo a un solo partido, para que te vaya mejor”.

Si te detienes a pensar un par de minutos, esto es una mentira. Los gobiernos alineados no han significado ser la respuesta a los males. Por ejemplo, hoy Morena gobierna la presidencia de la República y tienen el gobierno de Michoacán, y la realidad es que las cosas no son mejor en el estado, mucho menos en los gobiernos municipales de Michoacán en donde gobierna Morena.

Piensa por ejemplo en Uruapan, Michoacán. Es un municipio polvorín, la violencia, la extorsión, y los homicidios están a la orden del día a pesar de que hay un gobierno alineado con Morena (federal, estatal y municipal). Uruapan es de los municipios más violentos del país.

Por eso, yo no creo que alinear los gobiernos sea la solución.

Es más, si López Obrador en realidad hubiera querido ayudar al estado de Michoacán, lo hubiera hecho porque tiene el poder político y económico para lograrlo, pero no lo hizo simplemente porque Michoacán no le interesó.

Tres ejemplos:

  1. Prometió federalizar la nómina de los maestros de plaza estatal y nunca lo hizo.
  2. Prometió que el IMSS se vendría a Morelia, generando por lo menos 10 mil empleos y nunca lo hizo.
  3. Prometió un plan de rescate carretero para Michoacán y nunca lo hizo.

También podríamos hablar de los homicidios, la extorsión, los feminicidios, el sistema de salud y más, pero de eso hablaremos después.

Simplemente es una mentira que con un gobierno federal de Morena, el de Michoacán de Morena y los municipales de Morena las cosas vayan a mejorar.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho.

El Santo Grial de la persuasión: La opinión de Christian Gutiérrez

El Santo Grial de la comunicación, el premio más buscado por aquellos que comunican es persuadir, convencer a alguien de que cambie su conducta, de que actúe o adopte lo que el comunicador desea.

No hay más.

Sin embargo y a pesar de que parece algo “simple”, es demasiado complicado por una sencilla razón: quienes comunican, suelen creer que basta con emitir una palabra, una frase, un concepto o un discurso. Esto es incorrecto, porque dejan de darle peso a 4 pasos indispensables para lograr la persuasión.

  1. Atención.
  2. Comprensión.
  3. Aceptación.
  4. Acción.

Por ello, es que soy escéptico de quienes pretenden ser potentes y eficaces con su comunicación considerando emitir únicamente “discursos”.

Relea el 4 por favor. ¿Cuántas veces no se ha encontrado con políticos que pagan dinero para que sus redes sociales tengan cifras “grandes” (infladas, desde luego) y llegan las campañas y tienen niveles de votación bajos? Esto sucede, porque no cumplen con este ciclo de la comunicación persuasiva y la clave es la segunda estación: que se comprenda el mensaje.

Ahora ya saben lo que tienen que hacer. El cómo, es harina de otro costal.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / WhatsApp 4433181742.

¿Cómo pegar ideas?

Hacer que nuestras ideas “peguen” no es simple, pero es posible con técnicas profesionales de comunicación.

Por pegar, me refiero a que las personas que escuchen, vean o lean una de nuestras ideas, le presten atención, la comprendan y la recuerden, la crean, les importe y los haga actuar.

¿No es este el deseo de todo orador, político, vendedor, profesor, empresario o líder? Desde luego que el objetivo, es que nuestras ideas peguen y sean contagiosas.

¿Cómo hacerle entonces? Si eres consultor o asesor de alguien que desea que sus ideas peguen, es indispensable que lo hagas entender que, al comunicar, no debe perderse en un mar de información. Tu asesorado debe evitar lo que se conoce como “la maldición del conocimiento”.

Hay que hacerle entender que el valor de la buena comunicación no recae en la cantidad de la información amasada, sino en el propósito o claridad de la misma.

Si tu asesorado no entiende esto, lo que hará es que “dirá mucho”, pero con nula efectividad.

A mí me pasa, sobre todo con la mayoría de los políticos que me tienen como su consultor.

Cuando iniciamos, tienen un desenfrenado deseo por tomar un micrófono y decir cosas sin parar.

Esta idea que les dejo es una de tantas para hacer pegar nuestras ideas.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / WhatsApp 4433181742.

“Campañas políticas en WhatsApp”.

Estoy en diversos grupos de WhatsApp en donde apoyan a una de las candidatas a la Presidencia de México. En algunos casos me invitaron, en otros me ingresaron sin preguntarme y en ninguno de los grupos me he salido porque me gusta observar -desde una perspectiva de comunicación y marketing político-, cómo se desarrolla la dinámica de cada grupo, qué comparten, qué promueven o si provocan algo.

Debo decir que, en prácticamente todos los grupos cometen el mismo error: se limitan a subir notas periodísticas, artículos de política, videos de periodistas o medios afamados, memes negativos, fake news y en algunas pocas ocasiones, interactúan reflexionando.

¿Sirve este tipo de dinámica comunicacional para lograr fines electorales? En realidad, no me parece que sirve de algo.

Quienes están o estamos en esos grupos, solo estamos dentro de una pequeña burbuja o “bucle” que no nos deja incidir más allá, además, los que participan ya suelen estar convencidos de a quién le darán su voto el próximo 2 de junio. Estoy seguro que, muy pocos estamos evaluando la dinámica social sin fobias por personajes o marcas de la política.

Estar en esa pequeña burbuja sin salir, lo único que produce es sesgo de confirmación, y no explico de qué trata, con la idea de provocar en quienes se la pasan compartiendo notas en esos grupos, el deseo de investigar qué es el sesgo de confirmación.

Un detalle que quizá no saben en estos grupos: una técnica para que “peguen las ideas”, es que las mismas o los contenidos sean concretos y que se muestren detalles precisos de lo que se pretende comunicar. Entre más detalles precisos, verídicos y esenciales haya, el pretendido mensaje tendrá más credibilidad.

A lo mejor tú participas en este tipo de grupos porque los hay para ambas candidatas presidenciales.

Yo estoy en ellos y reconozco que hay personas con muy buena intención, con actitud, pero será casi imposible que incidan en alguien fuera de esa pequeña burbuja.

En realidad, tendrían que ir por otro nicho y comunicando de otra manera.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / WhatsApp 4433181742.