“Ley Censura de Morena”.

El partido Morena y sus aliados PVEM y PT, pretenden echar a andar una Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión que dejaría abierta la puerta para que la llamada Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones censure y bloquee plataformas digitales.

El problema es más grande de lo que parece. En esencia, Morena y sus aliados están aplicando el manual del populismo que sugiere hacerse de los medios de comunicación para derrumbar con mayor rapidez los pesos y contrapesos que suelen tener los regímenes auténticamente democráticos.

Morena y sus aliados ya debilitaron, derrumbaron o colonizaron al Poder Legislativo, lo harán con el Poder Judicial, lo hicieron con los organismos autónomos y ahora la embestida será hacia los medios de comunicación “incómodos”. Lo que exhiben Morena y sus aliados, es una cara de autoritarismo que pretende limitar la libertad de expresión y el derecho de las y los ciudadanos a la información.

Lo que está a debate en esta pretendida Ley, se localiza en el artículo 109, que establece lo siguiente:

“Las autoridades competentes podrán solicitar la colaboración de la Agencia (de Transformación Digital) para el bloqueo temporal a una Plataforma Digital, en los casos en que sea procedente por incumplimiento a disposiciones u obligaciones previstas en las respectivas normativas que les sean aplicables”.

En realidad, el texto es muy claro y lo explico más a detalle con tres causas que permitirían que esta Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones bloquee plataformas digitales:

  1. En situaciones relacionadas con seguridad.
  2. En situaciones relacionadas con evasión fiscal.
  3. En situaciones vinculadas con otras violaciones legales.

La verdad de las cosas, es que todo queda abierto y ambiguo para que la presidenta de México dicte quién quedaría censurado y porqué causas.

¿Cómo se garantizaría que Morena y sus aliados no argumenten que bloquearían plataformas y contenidos digitales por causas de “seguridad”? ¿Cómo interpretar “otras violaciones legales”?

Esto englobaría cualquier cosa a contentillo de la presidenta del país y de su gobierno.

Es irónico: cuando los gobernantes de Morena eran oposición a los regímenes del PAN y del PRI, todo lo debatieron, lo descalificaron y lo utilizaron a su favor para hacer propaganda electoral.

Hoy que Morena es gobierno federal, gobierna los congresos del país y próximamente gobernará el poder judicial del país, se convierte en un partido conservador que pretende conservar los privilegios del poder, hacerse poco a poco de los medios de comunicación disidentes y clausurar la libertad de expresión.

Morena, sí es un peligro para un México democrático.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Balazos, no corridos: Diego Chávez

En fechas recientes, algunos gobiernos estatales y municipales han optado por prohibir la música que hace «apología del delito», particularmente los llamados narco-corridos. La medida, que a simple vista parece una respuesta rápida ante la ola de violencia que azota a México, se vende como una estrategia cultural para recuperar el tejido social. Pero si se rasca un poco más, la superficie revela algo más preocupante: una política de simulación que ataca los síntomas, pero ignora o evade las causas.

Prohibir canciones no ha reducido los asesinatos, ni los desaparecidos, ni el cobro de piso. Tampoco ha desarticulado cárteles, ni frenado el tráfico de armas o el lavado de dinero. En cambio, sí genera titulares fáciles, discursos populistas y una falsa sensación de control. Es en el mejor de los casos, un placebo institucional.

La lógica de que las letras de estos corridos generan violencia es tan endeble como decir que las películas de acción generan sicarios, o que las telenovelas de narcotraficantes transforman a jóvenes en capos. LA MÚSICA NO CREA LA REALIDAD: LA REFLEJA, LA INTERPRETA O LA EXAGERA. LOS NARCO-CORRIDOS SON SÍNTOMA, NO CAUSA. SON CRÓNICA, NO ESTRATEGIA CRIMINAL.

Prohibir expresiones artísticas (por incómodas que sean) abre la puerta al autoritarismo cultural. Hoy es un corrido, mañana puede ser una obra de teatro, una novela, un documental. México ya tiene antecedentes nefastos en censura oficial y censura fáctica (la ejercida por el c. organizado). Sumarle ahora una censura legal, cuando oculta tintes morales es un retroceso democrático.

Eso sí, NO hay que romantizar el fenómeno. La industria del narco-pop o corridos tumbados existe porque hay un público que la consume y porque los promotores, empresarios, disqueras y plataformas digitales la explotan. El morbo vende y el poder fascina. Y en un país donde el Estado ha perdido la batalla simbólica frente al narco / c. organizado, el corrido se convierte en aspiracional.

Pero en vez de prohibir, lo que urge es competir. Competir en narrativas. Apostarle a otras formas de cultura, de identidad, de orgullo. Invertir en arte, en espacios públicos, en educación crítica, no solo en represión simbólica. Porque si el Estado solo aparece para prohibir, deja libre el terreno para que otros seduzcan, inspiren y construyan sentido de pertenencia.

No olvidemos lo esencial, México se encuentra entre los países con mayores índices de homicidios dolosos, desapariciones forzadas y desplazamiento interno por violencia. La criminalidad no se explica por una canción, sino por una combinación mayúscula de impunidad, corrupción, desigualdad, fractura institucional y pérdida de gobernabilidad en vastas zonas del país.

La prohibición de los narco-corridos no es una política pública: es un acto reflejo, estético, cómodo. Gobernar de verdad implica enfrentar al crimen, reconstruir instituciones, sanear cuerpos policiacos, generar empleo digno y apostar por la educación, no solo por la censura.

Mientras el c.o siga teniendo más presencia que el Estado en miles de comunidades, no importa qué canción suene. Lo que importa es quién manda.

 

“Los problemas que vive México”.

Lorena Becerra, escuestóloga que presenta sus investigaciones en Latinus, acaba de dar a conocer cuáles son los problemas que en este momento está padeciendo México, en términos generales.

A pregunta abierta (se expresa lo que sea), las y los 800 encuestados señalaron que los problemas que presenta el país son:
La inseguridad 64%
La corrupción 11%
Economía, desempleo, pobreza 9%
Problemas sociales 4%

¿Esto qué significa? Que a pesar de que los gobiernos de Morena aseguran que las cosas mejoran en seguridad y de que nos tratan de convencer con propaganda de que los homicidios dolosos están disminuyendo, lo cierto es que las cosas las están percibiendo de diferente manera las y los mexicanos.

Luego de analizar más indicadores presentados en la encuesta, llegué a la conclusión de que la gente ha perdido la esperanza en que la inseguridad en México puede mejorar, y este sí es un gravísimo problema, porque las y los mexicanos no tendríamos porqué dejar nuestra vida y patrimonio sueltos, sin exigir que los gobernantes de Morena -que hoy tienen todo el poder-, se hagan responsables de su obligación como autoridades y esa es, garantizar el orden y la paz.

Otro indicador que me llamó la atención es que la gente percibe que, desde que gobierna Morena el país, el crimen organizado:
Se ha fortalecido 30%
Sigue igual que antes 36%
Se ha debilitado 31%
Ns/Nc 3%

La suma de “se ha fortalecido” y “sigue igual que antes”, arroja un 66%, es decir, casi 7 de cada 10 mexicanos aprecian que con los gobiernos de Morena los criminales han ganado terreno.

Entonces, esta idea de que “se está combatiendo a los criminales” o de que “se atacan las causas”, no está siendo percibido por la gente.

¿Qué opinas tú? La verdad de las cosas es que estas cifras demuestran lo que se percibe y se comenta: que muchos -sin generalizar- gobernantes de Morena están coludidos con criminales, de ahí que la violencia en México está peor que nunca.

El problema de todo esto, es que la gente podría perder la vida o su patrimonio, mientras sigan actuando así los gobiernos de Morena.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Nuevos aranceles de EE.UU: Consecuencias para los migrantes mexicanos y la respuesta de México

Los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos bajo una política de “tarifas recíprocas” están diseñados para igualar los impuestos de importación con los de otros países, afectando gravemente a sectores clave de la economía global. Aunque México y Canadá han sido exentos de los aranceles generales, enfrentan tarifas específicas, incluyendo un 25% adicional sobre bienes que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC, así como sobre acero, aluminio y vehículos de Norteamérica.

Este aumento tarifario implica un duro golpe para industrias importantes como la automotriz y la metalúrgica, incrementando significativamente sus costos y poniendo en riesgo una parte considerable del comercio bilateral. Más de la mitad de las exportaciones mexicanas a EE.UU., que representan el 83% del total de las exportaciones de México, están afectadas por este cambio, poniendo en jaque la estabilidad económica de muchas familias mexicanas, incluidas las de los migrantes que dependen de la solidez de estas industrias.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha proyectado que la economía mexicana podría entrar en recesión debido a estos aranceles, con una contracción del PIB del 1.3% en 2025 y del 0.6% en 2026. Los efectos de una recesión no sólo se sentirían a nivel macroeconómico, sino que impactarían directamente a los trabajadores y sus familias, aumentando la presión migratoria hacia Estados Unidos como una alternativa ante la falta de oportunidades locales.

Los sectores automotriz y agroindustrial, esenciales para muchos migrantes mexicanos, enfrentan un futuro incierto. Los vehículos y autopartes que tradicionalmente disfrutaban de libre comercio bajo el T-MEC ahora podrían enfrentarse a un arancel punitivo de hasta el 25%. Esta situación amenaza no solo con disminuir la producción y exportación, sino con reducir el empleo en regiones como el Bajío y el norte de México, áreas que han prosperado gracias a la integración automotriz con EE.UU.

En el sector agrícola, aunque los productos están protegidos por el T-MEC, cualquier deterioro en la relación comercial podría provocar una reducción en las exportaciones agroalimentarias, afectando directamente los ingresos de los productores y potencialmente aumentando la migración interna y hacia Estados Unidos. Históricamente, las crisis en el campo mexicano han empujado a muchos a migrar, y un aumento en los aranceles podría revivir esta dinámica.

Ante esta situación, México ha adoptado una estrategia de diálogo y cooperación. Bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, México ha buscado negociar y posponer la imposición de aranceles, enfocándose en fortalecer la seguridad fronteriza y tratar de combatir el tráfico de fentanilo, una medida que ha sido bien recibida aunque las amenazas de tarifas persisten.

A largo plazo, la respuesta de México frente a estos desafíos debe centrarse en la defensa de sus intereses nacionales, sin descuidar la importancia de mantener una relación cooperativa con Estados Unidos. El T-MEC sigue siendo un pilar clave en esta estrategia, proporcionando un marco legal para disputar tarifas injustas y proteger los sectores afectados.

El futuro de la relación comercial entre México y EE.UU. es incierto, pero lo que está claro es que debe prevalecer una estrategia que proteja a los más vulnerables, especialmente a los migrantes que dependen de la estabilidad de ambos países. Es esencial que México continúe posicionándose como un socio confiable y preparado, capaz de defender sus intereses sin escalar tensiones innecesarias. La habilidad para navegar esta compleja dinámica definirá no solo el futuro económico de México, sino también el bienestar de sus comunidades migrantes, asegurando que los esfuerzos de hoy fortalezcan las bases para un mañana más próspero y justo para todos.

Morena dañó el medio ambiente.

Antes de que iniciara la construcción del famoso Tren Maya, el gobierno de Morena 2018-2024 encarnado por Andrés Manuel López Obrador, aseguró que no talaría un solo árbol.

Morena mintió, porque talaron 10 millones de árboles y el daño al medio ambiente ahora es irreversible.

La actual titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Alicia Bárcena, acaba de reconocer que sí hubo daño al Acuífero Maya con la construcción del Tren Maya. Entonces, por donde se le vea, esto es lamentable, no solo porque durante este sexenio no se hizo caso de la voz de los expertos, sino que, además, el gobierno no emitió alertas para mitigar los impactos medio ambientales.

Y peor aún, es que los riesgos generados no solo sucedieron desde la ejecución de obra, sino que la operación actual y futura del Tren, también representa un riesgo para el medio ambiente. Osea, los daños continúan.

Lo que hizo Morena tiene un nombre: “Ecocidio” porque el Acuífero Maya servía para conservar la biodiversidad de esta selva que, después de la selva Amazonia, representa el segundo pulmón más importante en el hemisferio occidental del planeta. De ahí que me atreva a asegurar que el gobierno de Morena daño a México y a toda esta parte occidental del planeta.

¿Habrá consecuencias para los gobernantes de Morena? No creo que haya responsabilidades penales para el expresidente o su gente cercana que, con seguridad, se vio beneficiada con contratos de obra multimillonarios.

Más bien las consecuencias podrían ser electorales en 2027 y en adelante, pero no estoy seguro que la memoria de las y los mexicanos sea efectiva. Con frecuencia, las cosas se olvidan si no son algo significativo para nuestra vida y esto, por más importante que sea, no representará mayor cosa en la mente de millones de electores.

Lo único que se puede hacer, es continuar hablando del tema y recordarlo en momentos oportunos para que los ambientalistas -sobre todo- lo tomen en consideración al momento de pensar en votos para Morena y sus aliados PRI, PVEM y PT.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Somos Nuestra Memoria DETERMINANTES SOCIALES Y COMERCIALES DE LA SALUD MENTAL


Por Boris González Ceja

La salud mental está profundamente condicionada por las circunstancias en las que nacemos, crecemos, trabajamos, vivimos y envejecemos. Muchos de estos determinantes son comunes en la salud física y con las enfermedades no transmisibles, como el tabaquismo, síndrome de burnout, violencia doméstica o mala alimentación.


Las condiciones sociales y económicas influyen en la salud mental de las poblaciones, con saldos lamentables a cuenta de los ciudadanos. Por ejemplo, las experiencias adversas infantiles, tales como el maltrato, la violencia o la sobreprotección, son directamente responsables de casi el 30 % de todas las afecciones psiquiátricas; por ello es fundamental cuidar la salud mental de la niñez, sobre todo en contextos de personas vulnerables.


Reconocemos, en conjunto con psicólogos expertos de todo el mundo, la necesidad de hacer frente a las inequidades y desigualdades sanitarias en el país; hace falta compromiso político, políticas y cooperación; así como mejores condiciones económicas, ambientales, comerciales y otros determinantes de la salud, incluida la mental.


Ante ello, instamos a los gobernantes a que aborden los determinantes sociales y comerciales de la salud mental, que tomen en cuenta la gama de obstáculos derivados de la pobreza, la violencia, las desigualdades y la discriminación, que impiden el pleno disfrute de los derechos humanos en el contexto de la salud mental; reconociendo que el enfoque de la calidad de vida debe ampliarse más allá del ámbito biomédico de vida, para incluir un enfoque que considere todos los aspectos de la vida de una persona y los riesgos para la salud.
Como organización de psicología, hacemos un llamado a los gobiernos a que se comprometan a crear un espacio en línea seguro para todos los usuarios, que garantice su salud mental y su bienestar mediante la definición y adopción de normas, directrices y acciones del sector que se ajusten al derecho internacional, que promuevan espacios cívicos seguros y aborden los contenidos de las plataformas digitales que causan daño a las personas, regulando los mensajes chatarra de salud mental que no sólo empobrecen a las personas, sino que les hacen daño.
Exhortamos a los gobiernos a dar prioridad a la mejora del cumplimiento, la coherencia, la aplicación más amplia de medidas fiscales, generadoras de ingresos y reguladoras dirigidas a los principales factores de riesgo comercial de las enfermedades no transmisibles de salud mental y a la reducción de la pobreza, incluidos los derivados de las actividades de las industrias del alcohol, el tabaco, el juego y los alimentos poco saludables.
Es importante mencionar que únicamente el 3 % de las contribuciones determinadas a nivel nacional incluyen una referencia a la salud mental, lo que habla del empobrecimiento del sector.
La contaminación atmosférica es un factor de riesgo de múltiples enfermedades no transmisibles, relacionadas con salud mental. De hecho, el 80 % de las muertes por contaminación atmosférica son atribuibles a enfermedades no transmisibles, afectan la salud mental de comunidades enteras.
El alto grado de comorbilidad entre las enfermedades no transmisibles y la mala salud mental significa que el agravamiento de las enfermedades no transmisibles es una de las formas en las que el cambio climático repercute negativamente a la salud mental, junto con la falta de políticas reales que garanticen su atención.
Sus necesidades de desarrollo y sensibilidades únicas hacen que los niños y adolescentes sean especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático sobre la salud mental.
La exposición a las catástrofes climáticas como el calor extremo puede provocar trastornos psicológicos, provocar angustia psicológica, aumentar el riesgo de nuevos problemas de salud mental y empeorar las enfermedades existentes.


La salud mental debe incluirse en los debates sobre el clima y la salud, basándose en temas de bienestar psicosocial, la pérdida de conocimientos relevantes comunitarios, la pérdida de conocimientos medicinales tradicionales, la pérdida de medios de subsistencia y cultura, y los desplazamientos y migraciones inducidos por el clima.
Causas y azares…


1. Ya se encuentra abierta la convocatoria para Peritos en Psicología, donde se puede estudiar de manera virtual para trabajar en temas de justicia y formarse con los mejores maestros. Ese diplomado comienza en septiembre de 2025 (segunda generación), con aval de la SEP: https://www.facebook.com/share/1CYmx2RKFS/


2. Es una lástima que la Secretaría de Educación no capacite a sus directivos y docentes en Educación Integral en Sexualidad; ¿entonces a que se dedican? Con sólo pagar a choyoteros para que los publiquen ya no alcanza y es notorio.
Hasta la próxima, que no estoy seguro de nada, no sé nada… ¿Puedes imaginar que ni siquiera sé la fecha de mi propia muerte?.


Conoce más en: https://linktr.ee/psicologiaparati

Poder Judicial ilegítimo.

Hace unos días me buscó una persona para preguntarme por mis servicios como estratega en campañas electorales. Esta persona me comentó que, sorteó las etapas necesarias y ahora disputará una magistratura a Tribunal Colegiado de Circuito.

También me aseguró, que en realidad no ganará porque ella apreciaba todo ya definido. Su idea es que serán elecciones amañadas por políticos poderosos o grupos de presión que tienen la posibilidad de movilizar estructuras sociales para meter votos en las urnas.

En términos simples: que aquellos que se acerquen a gobernadores o sindicatos o estructuras “profesionales” de movilización del voto, serán los ganadores de puestos en el Poder Judicial.

Desde luego que, en este momento, el partido Morena es el que tiene la posibilidad de movilizar personas. Tienen gubernaturas y las mayorías de los congresos estatales, lo que se traduce en recursos para pagar movilización de personas.

En palabras aún más simples: los resultados ya están definidos. Ganarán los perfiles que cuenten con la bendición de los políticos de Morena o sus cercanos. Quizá se logre “colar” uno que otro no cercano a Morena, pero serán muy pocos.

¿Por qué cree usted que a Morena le interesa que la gente común, la que no forma parte de las estructuras que se movilizan, salga a votar?, ¿por qué cree usted que Morena está enojado porque el INE determinó que los gobiernos y los partidos políticos no pueden hacer promoción del voto o del proceso electoral?

Las razones son estas:
a) Porque necesitan una votación que no sea baja, para poder “legitimar” socialmente la elección. A ellos les interesa alimentar su bandera de que: “el pueblo decidió salir a elegir a sus representantes judiciales” y si no hay buen número de votación, esta bandera y su narrativa pierden fuerza.
b) Porque para ellos, poder hacer promoción del voto y del proceso electoral judicial, es tener la posibilidad de seguir haciendo campañas indirectas, lo que fortalece su marca política y le da visibilidad a las personas que pudieran estar en medios de comunicación apoyando. Ellos están acostumbrados a “gobernar”, haciendo todo el tiempo propaganda electoral.

Estas son las dos razones del porqué a Morena le interesa y le conviene que haya votaciones copiosas en la elección judicial, sin embargo, no sucederá así.

¿Esto importa? En realidad, no. Igual se renovará el Poder Judicial con los perfiles afines a Morena y ellos igualmente saldrán a alimentar su bandera y narrativa de ser políticos que benefician al pueblo.

¿Y quién creerá esta versión? Sus afines, lo cual para nada es despreciable.

A los opositores como el PAN y MC -porque el resto de partidos son aliados de Morena-, lo que les queda es construir y alimentar sus propias banderas.

A las y los mexicanos lo que les queda es apechugar la chinga que se vendrá más adelante al tener el Poder Judicial -sin generalizar-, con los peores perfiles como jueces, magistrados y ministros.

A quien me buscó, no le culpo de nada; tiene un extraordinario perfil, tan bueno, que no ganará. No está del lado correcto de las circunstancias, por eso no ganará.

SIN RESULTADOS …

La llamada Cuarta Transformación, bandera del gobierno de Morena, prometió un cambio radical en México, pero los resultados hasta ahora han dejado mucho que desear. Los proyectos emblemáticos, que se presentaron como pilares de esta transformación, han sido objeto de críticas por su falta de resultados tangibles y su impacto negativo en las finanzas públicas.

El Gas Bienestar anunciado como una solución para combatir los altos precios del gas, no ha reportado utilidades en el último año. ¿Es este el bienestar prometido o simplemente otro gasto sin retorno? Por otro lado, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que se presentó como una alternativa al saturado aeropuerto de la Ciudad de México, opera con una ocupación tan baja que se estima que hasta la próxima década apenas recuperará el 15% de la inversión inicial. ¿Es esto eficiencia o un monumento al despilfarro?

La Vacuna Patria, que se promocionó como un logro científico nacional, aún no ha visto la luz después de más de cuatro años y una inversión de más de 422 millones de pesos. En el ámbito deportivo, el programa PROBEIS, que buscaba fomentar el béisbol, ha quedado en el olvido tras gastar más de 894 millones de pesos. ¿Dónde está el impacto en el deporte nacional?

La Mexicana de Aviación que se relanzó como aerolínea estatal, ha acumulado pérdidas de más de 930 millones de pesos en su primer año de operación y recientemente anunció el cierre de la mitad de sus rutas. Finalmente, la **Refinería de Dos Bocas**, que ha superado el doble de su costo inicial, aún no ha producido barriles refinados tras dos inauguraciones. ¿Es esto un símbolo de progreso o de improvisación.

Organizaciones civiles y voces de la oposición han señalado que estos proyectos no solo representan un fracaso económico, sino también una falta de visión estratégica. En lugar de fortalecer las instituciones y promover el desarrollo sostenible, se han convertido en ejemplos de cómo las políticas públicas pueden fallar cuando se prioriza la propaganda sobre la planificación.

La narrativa que sustenta la Cuarta Transformación también merece ser analizada con mayor detalle. En su afán por centralizar el poder y monopolizar el discurso político, se ha dejado de lado la pluralidad que caracteriza a una democracia sólida. Las críticas provenientes de la oposición y las organizaciones civiles, lejos de ser consideradas aportaciones para enriquecer el debate público, son desestimadas y tachadas como ataques infundados. Este ambiente polarizado no solo limita las posibilidades de construir consensos, sino que también erosiona la confianza en las instituciones, convirtiendo el proyecto transformador en una herramienta de división más que de unión.

Se prometió un México diferente, pero los resultados hasta ahora han sido decepcionantes, incluso peores. Es momento de que el gobierno escuche a las organizaciones civiles y a la oposición, y reevalúe sus prioridades para garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera eficiente y en beneficio de todas y todos los mexicanos.

 

LOTERÍA EDUCATIVA

La reciente decisión del gobierno de la Ciudad de México de sustituir el examen de admisión a bachillerato por un sistema de sorteo aleatorio ha desatado un debate crucial que sigue trascendiendo la polarización política. Si bien la narrativa oficial enfatiza la equidad de oportunidades, un análisis objetivo revela una realidad más compleja y potencialmente riesgosa, sí, riesgosa y además jugosa para los Gobernadores.

El abandono del examen como único criterio de selección podría interpretarse como un reconocimiento entendido de las fallas estructurales del sistema educativo. Generaciones han enfrentado la desigualdad en el acceso a una educación de calidad, un ciclo que el sistema anterior, a pesar de su supuesto mérito, no logró romper. El sorteo, entonces, se presenta como una respuesta, quizás improvisada, a un problema profundamente arraigado. Que aún con mil y un fallas, se encontraba en constante desarrollo, innovación y cumplía con métricas Internacionales, sí, cumplía …

Sin embargo, este cambio conlleva riesgos significativos. Un sistema basado en la aleatoriedad, aunque aparentemente equitativo en su distribución, para nada garantiza una mejora en la calidad educativa. La preocupación de instituciones de prestigio como la UNAM y el IPN, lejos de ser un mero capricho, refleja la posibilidad de una disminución en los estándares académicos. Les pregunto, ¿Cómo se incentiva la excelencia si el esfuerzo deja de ser un factor determinante?

Además, la apuesta política es arriesgada. El fracaso del programa en sus objetivos de inclusión y mejora de la calidad educativa tendría consecuencias políticas innegables. La oposición seguramente aprovechará cualquier indicio de fracaso para cuestionar la gestión gubernamental. El éxito del programa, por lo tanto, dependerá no solo de su diseño, sino también de la capacidad de comunicar con eficacia los resultados y su impacto real, algo así como la bola negra y bola blanca.

Para quienes observan la escena política desde los círculos de poder, el debate central gira en torno a la necesidad de soluciones sistémicas y de largo plazo. El sorteo, en el mejor de los casos, representa una medida paliativa o de mera ocurrencia. Se necesita una inversión significativa en infraestructura, programas de apoyo integrales para estudiantes vulnerables, y una reforma curricular profunda que aborde las deficiencias del sistema. Sin estas acciones complementarias, el sorteo se reduce a una solución superficial, un acto político con potencial para generar un daño considerable al sistema educativo.

En última instancia, solo el tiempo dirá si esta fue una apuesta calculada o una decisión política de alto riesgo.

Por fortuna para algunos y desfortuna para otros (finanzas Méxicanas) el tiempo está dando la razón de tantos y tantos proyectos ocurrenciales fallidos.

Que la suerte nos acompañe …

Intervención

“El fracaso de la corrupción en México”.

El fracaso contra la corrupción fue evidente durante el gobierno federal de Morena, 2018-2024. ¿Por qué? Desde luego, no lo fue en el discurso oficialista, pero sí lo fue en los hechos. Primero, porque arremetieron contra instituciones fundamentales; desfondaron y desmantelaron el Sistema Nacional Anticorrupción (y así sucederá en los estados).

Segundo, porque torpedearon hasta derrumbar al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), lo mismo que con la Auditoria Superior de la Federación (ASF).

Tercero, y quizá lo más perverso: utilizaron el sistema nacional de seguridad para cubrir de opacidad proyectos de obra pública que por estar bajo el argumento de “cuestiones de seguridad nacional”, son obras y acciones que no podrán ser fiscalizadas en varios años, por lo tanto, los sobreprecios en estas obras jamás podrán ser rastreados y, los responsables, terminarán siendo millonarios pero nunca en la cárcel.

Desde luego, también podríamos hablar de los escándalos de corrupción e impunidad. ¿Recuerdas la Estafa Maestra, Odebrecht, Segalmex, Dos Bocas, el viejo aeropuerto y el AIFA, los amigos de Andy López Obrador, asignaciones directas o el Tren Maya? Recuerdas todos estos temas de corrupción e impunidad.

Y por último, con frecuencia el partido Morena habla de que aún existe la corrupción, lo que evidentemente contradice aquel discurso obradorista de que ya se había terminado la corrupción.

Cuando Obrador llegó a la presidencia de México, en su discurso de rendición de protesta aseguró que era una vergüenza el lugar 28 (entre más de 150 países) en el que Peña Nieto dejaba al país, en el Índice de Percepción de la Corrupción.

Sin embargo, Morena terminó el sexenio en el lugar 26 en el índice Internacional de Percepción de la Corrupción. Por esto y más, fue un fracaso el gobierno federal en este rubro y esto fue lo que heredaron al gobierno actual.

De este tamaño estará el reto.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento