«Defensores panistas de la Patria»

Ante cerca de 20 mil personas en la Alameda del sur de la CdMex, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, anunció la creación de la figura de “defensores de la patria”, que es una figura similar a la de “coordinadores territoriales de la 4T” de Morena.

Estos “defensores” panistas serán designados en junio próximo a través de estudios de opinión, encuestas y sondeos, y ellos serán los candidatos formales a los más de 20 mil puestos de elección popular que se disputarán el próximo año.

¿Qué fue lo que sucedió en el PAN para que “ciudadanizaran” al 100% las candidaturas? Hay factores negativos que lo podrían explicar, pero, desde una perspectiva positiva, el PAN acierta en apostar a gente que ya trae un primer escalón de popularidad.

Las y los ciudadanos que ya traigan trabajo en el territorio, sean conocidos y reconocidos por su labor, con mucha mayor facilidad podrán acceder a las candidaturas.

Y esto no puede ser malo, por el simple hecho que ganar un posicionamiento en la mente de las personas cuesta mucho tiempo, dinero y trabajo, y hay quienes ya lo han logrado, sin estar afiliados al Partido Acción Nacional.

Pensemos por ejemplo en alguien de los medios de comunicación con resonancia en bastante audiencia, o pensemos en un deportista con bastante popularidad entre su segmento. O pensemos en un académico con fuerte reconocimiento social, o en aquella persona que tiene liderazgo social en colonias por ser altruista.

Las posibilidades de encontrar buenos perfiles son muchas y el PAN le apuesta a esto, lo cual, también facilitará el trabajo de los publicistas, marketeros y comunicólogos, pues un perfil conocido, es mucho más fácil de posicionar.

Esta es la nueva apuesta del PAN.

Ahora solo falta ver quién, que no ha estado en este Partido o que no siente atracción por la política, se anima a participar en el Partido azul.

Nada sencillo, pero nada imposible si se hace un buen trabajo de invitación y gestoría desde el PAN.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

CALLAR TAMBIEN ES DECIDIR

En política, no decir nada también es una decisión.

Y, siendo honestos, suele ser la más cómoda.

Mientras el País discute, se polariza y se mueve, hay quienes han optado por el bajo perfil; no confrontar, no incomodar, no arriesgar.

Parece prudencia, pero en realidad, es cálculo.

Porque en esto de la política, el que calla no siempre otorga… muchas veces administra.

El silencio también construye poder,sin reflectores y sin desgaste.

En un entorno donde todo mundo quiere fijar postura, quien guarda silencio no está fuera del juego, está jugando a no perder. (leer 2 veces)

A no equivocarse, a no meterse en problemas,a no definirse. (leer de nuevo)

Pero hay algo que no falla: el que no se define, ya se definió.

Un legislador sin postura, un dirigente que le saca a la discusión, un cuadro que prefiere pasar desapercibido… no son neutrales. Están apostando por la inercia.

Y en política, la inercia casi siempre favorece al que ya está arriba. Ese es el detalle.

El silencio no es vacío,es una forma de gobernar sin dar la cara.

Sirve para aguantar la tormenta, para no quemarse, para “llevarla tranquila”. Pero también va dejando huella, mientras, el debate se enfría, la representación se diluye y la gente se queda esperando algo que nunca llega.

Porque la política no es para esconderse. Es para tomar posición.

Cuando eso se pierde, ya no hay política. Hay cálculo.

Hoy sobran silencios. En partidos, en liderazgos, en espacios donde antes había discusión.

No es casualidad.

Se premia al que no se mueve, al que no se equivoca, al que no incomoda. Total, “más vale no meterse en problemas”, dicen algunos.

Pero ese juego tiene fecha de caducidad.

La gente puede perdonar errores. Lo que no perdona es que no estés.

Porque al final, como dice el dicho: el que no habla, Dios no lo oye… y en política, tampoco la gente.

Nuestra generación no puede jugar a eso.

No venimos a administrar silencios. Venimos a asumir posiciones.

El país no necesita más políticos que “la lleven tranquila”.
Necesita claridad y certeza.

En política, el que se queda callado también decide.

Y muchas veces, decide no dar el ancho.

LA TRILOGIA DEL BOTIN O DEL CAOS

MORELIA 2027: ¿CIUDAD PATRIMONIO O CIUDAD DEL CAOS? 

El tablero político se calienta y no por las promesas de siempre, sino por la «Trilogía del Caos» que tiene a los morelianos al límite. Quien quiera gobernar la capital michoacana tendrá que desactivar estas tres bombas de tiempo:

1. EL AGUA: EL BOTÍN DE GUERRA

¡Increíble pero cierto! Mientras nos prometen agua para el 2050, el 40% del vital líquido se pierde en fugas y tomas clandestinas bajo nuestros pies.

* El Escándalo: La red tiene más de 50 años y se cae a pedazos.

 2. CAOS VIAL: ¡NI UN METRO MÁS!

Morelia ya no es la ciudad de los 15 minutos, es la ciudad de la hora de espera.

* El Dato: Entre bloqueos de transportistas, baches profundos y proyectos de Teleféricos y Metrobuses si bien son un acierto por parte del ejecutivo estatal debido a la gran demanda de vehículos que transitan por la capital michoacana, dicha obra abonara en gran numero a la demanda de uso de vehiculo diario por parte de las familias morelianas, también se habla del segundo anillo periferico, será un gestión que se tiene que estar gestando y trabajando desde estos momentos oportunos previo a las elecciones del 2027. 

* La Apuesta: ¿Modernidad europea que abonara al trafico que ocasiona caos y estrés a los morelianos.

3. SEGURIDAD: ¿QUIÉN MANDA AQUÍ?

* La Realidad: Mientras los políticos discuten si el Mando Único sí o no, el ciudadano de a pie se cuida solo del robo y la extorsión, el plan  Michoacán destaca por la preocupación de la Presidenta Claudia Sheinbaum de recobrar la confianza de los michoacanos, los actos de la delincuencia han tenido una baja según los indicadores de la Secretaria de Seguridad Publica y el Fiscal General del Estado, la realidad es que es un proyecto a largo plazo y los resultados los veremos en algunos años ejecutando a prueba y error los nuevos mecanismos de dicho plan. 

* Lo Sensacional: Ser alcalde en Michoacán es hoy una «actividad de alto riesgo». ¿Quién se atreverá a proponer un blindaje real con inteligencia artificial y drones, en lugar de solo patrullas paseando?

EL CANDIDATO «IDEAL» PARA EL 2027

Ya no queremos discursos bonitos en la Plaza de Armas. El que gane será quien prometa:

1. Fuga Cero: Inversión histórica en tuberías, no solo en fotos.

2. Movilidad Real: Semáforos inteligentes y obras viales que liberen el trafico excesivo de los ultimos años.

3. Blindaje Tecnológico: Menos política y más vigilancia real.

¿Tú por quién votarías? ¿Por el que promete el futuro o por el que arregla el bache de tu calle?

Tiro de gracia a la democracia electoral (II).

Sigamos analizando la reforma electoral que presentó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum que, como calificativos mínimos, diría que es tramposa y perversa.

La presidenta y Morena se llenan la boca romantizando la pobreza y la austeridad, cuando en los hechos, ellos no viven ni en pobreza ni en austeridad.

Uno de los argumentos para hacer su reforma electoral, es generar un ahorro al reducir el presupuesto del INE; particularmente, les gusta hablar de los salarios de quienes ellos califican como “fifís con privilegios”.

En realidad ¿cuánto se ahorraría México si se reduce el salario de los consejeros electorales del INE para que no ganen más que la presidenta de México?

Con la reducción de sus salarios, el ahorro significaría dejar de gastar 5.7 millones de pesos al año, es decir, el 0.04% del total del presupuesto anual del INE.

Si este ahorro se mantuviera, con el dinero de los nuevos sueldos de los consejeros del Instituto, se requerirían 87 años para fondear una elección como la del año 2021, fecha en que se buscó “someter a juicio” a expresidentes de México. Este proceso fallido, resultó ser el más barato en la historia del IFE-INE.

Pero si con este ahorro se buscara fondear una elección presidencial como la del año 2024, se necesitarían 1,538 años para juntar el dinero necesario para una elección nacional y que fue la que permitió que Claudia Sheinbaum sea hoy presidenta.

¿De qué ahorro hablan la presidenta y Morena? Evidentemente, del que les conviene, y ese solo existe en el discurso, porque en los hechos, no habrá tal ahorro, pero a ellos les sirve para seguir alimentando la idea de que los “ricos” les hacen daño a los pobres; y a esto se le llama sembrar molestia en los más pobres del país.

¿Ya ves por qué Morena si miente, roba y traiciona?

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

97 AÑOS, EL DESAFÍO

El 4 de marzo no es una fecha cualquiera.

Son 97 años de historia política, de construcción institucional, de errores monumentales y de grandes decisiones que marcaron el rumbo del país. De hegemonía, de crisis y de reinvención.

El PRI no es solo un partido, es parte de la arquitectura política del Estado Mexicano. Negarlo sería desconocer la historia Nacional.

Pero cumplir 97 años no es motivo automático de celebración. Es una prueba.

llegar a esta edad, en las condiciones actuales, obliga a algo más que discursos conmemorativos. Obliga a una conversación, hasta cierto punto  incómoda.

El PRI nació para darle estabilidad a un país fragmentado. Supo articular regiones, ordenar la competencia política y construir instituciones cuando México necesitaba estructura. Su fortaleza estuvo en entender que el poder debía organizarse, no improvisarse.

Ese fue su momento fundacional.

Hoy el escenario es otro. La competencia es real, la ciudadanía es más exigente y el descrédito hacia la política es profundo. En ese contexto, el PRI enfrenta la pregunta más difícil: ¿qué significa existir en 2026?

No basta con apelar a la historia, no alcanza con la resistencia y no es suficiente con sobrevivir.

Un partido con 97 años tiene derecho a equivocarse, pero no tiene derecho a perder su sentido.Y aquí es donde la crítica no puede confundirse con traición. Señalar errores no debilita, fortalece. Callar por comodidad sí debilita.

El PRI ha cometido errores graves. Se desconectó del territorio, se burocratizó, dejó de escuchar y, en algunos momentos, confunde disciplina con silencio.

También ha cometido un error más reciente, resolver sus diferencias en público mientras exige disciplina en privado. Esa contradicción desgasta más que cualquier ataque externo.

Eso pasó. Y no sirve negarlo.

Pero también es cierto que el partido ha demostrado algo que pocos pueden presumir; capacidad de adaptación. Ha sido oposición, ha sido gobierno, ha sido árbitro y ha sido contendiente. Ha sabido reorganizarse cuando parecía derrotado.

La pregunta hoy no es si el PRI debe desaparecer o resistir. La pregunta es si está dispuesto a reencontrarse con su vocación.

Unidad no significa unanimidad, unidad no significa simulación, unidad no significa renunciar al debate interno. Unidad significa asumir que el adversario no está dentro.

Alejandro Moreno encabeza hoy la dirigencia nacional en un momento complejo. Y los momentos complejos no se resuelven con discursos cómodos, sino con decisiones estratégicas. El tamaño del reto no es personal; es histórico.

Nuestra generación no tiene derecho a administrar la nostalgia; tiene la obligación de reconstruir credibilidad. No se heredó un partido para conservarlo intacto, sino para hacerlo competitivo en un entorno que ya cambió.

A 97 años de su fundación, el PRI tiene una última gran oportunidad; decidir si quiere ser espectador del reacomodo político nacional o protagonista de su propia reconstrucción.

Pero esa reconstrucción no vendrá solo desde la dirigencia. Vendrá desde los estados, desde los comités municipales, desde la ciudadanía, y sobre todo desde la militancia que sigue creyendo que este partido puede ser una opción real.

El 4 de marzo no será solo una ceremonia, será un punto de inflexión.

Los partidos no mueren por los ataques externos, mueren cuando dejan de corregirse a tiempo.

A los 97 años, el PRI no necesita aplausos.Necesita carácter.

Y el carácter, en política, no se declama, se demuestra.

La historia ya está escrita. El futuro todavía exige decisiones.

«Tiro de gracia a la democracia electoral».

Andrés Manuel López Obrador -desde sus campañas-, siempre habló del pueblo y lo enalteció.

Desde su famosa frase “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, Obrador construyó una narrativa popular y muy poderosa que le hizo avanzar kilómetros en comparación con sus adversarios políticos.

En los hechos, Obrador se convirtió en el líder populista que se apropió del concepto “pueblo”, y esto le ha beneficiado a la propia Claudia Sheinbaum.

La presidenta, ha encontrado en el esquema del populismo una forma efectiva de blindarse contra sus acciones antidemocráticas; la más reciente, es su pretendida reforma electoral.

Una de las 10 cosas que busca Morena y la presidenta de México, es eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP). Sobre este intento, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, señaló que el país requiere datos oficiales desde la jornada electoral para fortalecer la aceptación de resultados.

Pero para Claudia Sheinbaum, este programa no es necesario y desde luego, su argumento es económico. Ella asegura que México se ahorrará dinero en las elecciones; pero usted ya sabe a dónde se enviarán esas economías: efectivamente, a programas de clientela electoral (sociales).

El gran problema no es este, pues ya se sabe que Morena busca dinero para conservar el poder. El mayor problema que la gente debe visualizar, es que la presidenta y su partido tienen un evidente desprecio por la gente. El PREP, entre otras cosas, trae tranquilidad a las personas, porque la seguridad y la confianza en los resultados electorales trae eso: tranquilidad y esa, no le importa ni a la presidenta, ni a Morena, ni a sus aliados el PT y el Partido Verde.

En realidad, se cae al piso eso de que “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.

Lo real en la presidenta y en Morena es que “el pueblo” solo es un concepto que han sabido usar como lo dicta el manual del populismo, que pasa por hacer creer que el pueblo es el que manda. Si fuera así, no eliminarían el PREP.

Claudia Sheinbaum pretende pegarle el tiro de gracia a la democracia electoral, que debería estar sustentada en la participación y en el aval ciudadano. Pero si no hay PREP, ese “aval” vendrá desde el propio régimen autocrático de Morena y no desde la gente.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

¡MICHOACAN FRENTE A AL PUNTO DE QUIEBRE, HARFUCH TEJIENDO Y RECONSTRUYENDO!

La coyuntura que hoy enfrenta Michoacán no debe leerse únicamente desde la reacción de incertidumbre entre los diferentes bombardeos de información sobre su hay o no condiciones de seguridad, si no desde su significado estratégico de largo alcance en un tema de estabilidad y gobernanza. Los suceso no son para nada agradables pero necesarios para crear un puente de confianza entre los ciudadanos y los tres ordenes de Gobierno, donde se recobre esta relación un tanto fracturada pero no perdida por completo.

 

Las reacciones de las últimas horas, aunque preocupantes, son también síntoma de debilitamiento, no de fortaleza. Esa fractura abre una ventana real para que el Estado recupere territorio, fortalezca la seguridad pública y consolide la presencia institucional en regiones históricamente golpeadas por la violencia.

 

Hoy Michoacán tiene frente a sí una oportunidad inédita: transformar un momento de tensión en un punto de inflexión. Con coordinación entre los tres niveles de gobierno, inteligencia operativa, y el acompañamiento de la sociedad civil, es posible avanzar hacia un escenario de mayor estabilidad, inversión, movilidad y confianza social.

 

El mensaje central debe ser claro: el miedo no gobierna, las instituciones permanecen y la ciudadanía no está sola. Si esta coyuntura se gestiona con firmeza, visión y continuidad, Michoacán puede iniciar una etapa donde la seguridad deje de ser una excepción y se convierta en una condición permanente para el desarrollo y la paz.

Hay una visión positiva para Michoacán donde hay mayor presencia y coordinación de las fuerzas de seguridad y el Gobierno Federal ha mostrado firmeza al enfrentar las estructuras criminales, ahí la visión de una mente con visión estratégica y donde Omar Garcia Harfuch esta fortaleciendo la confianza institucional con resultados a media y corto plazo.

Columna: Economía, seguridad y responsabilidad colectiva por Omega Vázquez

Desde el miedo no se construye absolutamente nada.
El miedo paraliza. Nos limita. Nos pone en alerta. Pero no nos permite avanzar. Y hoy, más que nunca, México y nuestro estado necesitan avanzar.
Lo que puede parecer un acto insignificante, como compartir una noticia que no nos consta, amplificar rumores o difundir versiones diseñadas estratégicamente para generar miedo, odio, resentimiento, puede tener consecuencias reales y profundas.

Puede frenar una inversión ya pactada.
Puede desanimar a un emprendedor.
Puede detener el flujo de capital hacia nuestro estado.
Puede provocar el cierre de comercios que ya han resistido demasiado.

Nuestra economía es sensible a la percepción. Y la percepción se construye todos los días.
Cuando el Estado mexicano actúa con firmeza para desarticular redes criminales, cuando vemos acciones contundentes contra estructuras de impunidad, no estamos ante una mala noticia. Estamos ante un paso necesario para recuperar el orden y fortalecer el Estado de derecho.

Desmantelar redes de inteligencia y operación criminal tiene efectos inmediatos. Sí. Pero esos efectos de corto plazo no pueden ni deben ser más importantes que la estrategia de largo plazo.

Fortalecer la seguridad es fortalecer la economía. Y fortalecer la economía es garantizar estabilidad para las familias, para los productores, para los empresarios y para quienes generan empleo todos los días.

No es un dilema sencillo el que enfrentamos.
Pero el momento que vive México en el mundo nos obliga a actuar con responsabilidad histórica.

Compartir y amplificar la desinformación no ayuda.
El miedo no atrae inversión.
La especulación no genera empleos.
La catástrofe permanente no construye desarrollo.

Ser parte de la solución implica asumir una responsabilidad colectiva.
Como ciudadanas y ciudadanos, empresarios, como productoras, como funcionarias y funcionarios públicos.

Pensar en México en términos colectivos y no sectoriales. No alegrarnos jamás por una desgracia solo para tener razón. No convertir la crítica en obstáculo cuando lo que necesitamos es construcción.

Vamos a seguir atendiendo las causas de la violencia. Pero sin voltear hacia otro lado.Con estrategia, firmeza, com visión colectiva de futuro.

Trabajar de manera coordinada, consciente y generosa será la gran diferencia entre el país que tenemos y el país que deseamos.

Y ese país no se construye desde el miedo.
Se construye desde la responsabilidad, la unidad y la determinación.

Columna: «México más extorsionado que nunca»

México no solo tiene el problema de homicidios dolosos o el de desapariciones forzadas de personas. También, se vive una epidemia de extorsiones desde hace, por lo menos, una década.

La extorsión en México es un delito en el que una persona o grupo obliga a otra a entregar dinero, bienes o realizar determinadas acciones bajo amenaza de causar daño. Estas amenazas pueden ser físicas, económicas o incluso contra familiares, y suelen apoyarse en intimidación, violencia o engaño.

En 10 años, este delito ha tenido un crecimiento sostenido de un poco más del 50%

En cifras, en el 2015 se registraron 4.91 casos por cada 100,000 habitantes, mientras que en 2025 la cifra alcanzó 7.84 casos, lo que representa un crecimiento superior al 50% de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Pero en el país, fue a partir del año 2021 que comenzó el repunte más grande y sostenido hasta llegar a las cifras de 2025.

Yo me pregunto, ¿quién puede vivir así? Prácticamente, vives para entregarle el fruto de tu esfuerzo a alguien más que, por un lado, no quiere ni pretende generar sus propios recursos, y por el otro, se aprovecha de un gobierno federal y de los gobiernos estatales indolentes e impunes, a quienes no les interesa resolver este gran problema.

¿De qué sirve que el gobierno federal de Morena nos quiera vender la idea de que las cosas van mejorando en el tema de seguridad si hoy mucha gente vive para otros porque están amenazados?

¿De qué sirve que Morena nos diga que el país se transforma?, ¿hacia dónde va esa transformación? Yo soy de los que cree que las cifras de homicidios dolosos las están maquillando, y sumado a eso, ahora nos encontramos con la nefasta realidad de la extorsión.

Un dato más: De acuerdo a Research Land (Agencia de Investigación de Mercados), la inseguridad y la violencia en México están frenando el espíritu emprendedor por encima de factores económicos. Y los obstáculos que manifiestan tener el 62% de los encuestados, son el robo, la extorsión y el cobro de piso.

De nuevo, aparece “la extorsión”. Por eso me atrevo a decir que México está retrocediendo con los gobiernos de Morena que son insensibles a la realidad del país.

¿Ya ves por qué los gobiernos de Morena si roban, mienten y traicionan?

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento

Previos electorales: viejas prácticas en tiempos de definiciones

 

En los momentos previos a una elección o ante el inminente cambio de un gobierno estatal o municipal, la política suele mostrar su rostro más crudo. Las lealtades se vuelven frágiles, los discursos se acomodan y las convicciones, en muchos casos, se subordinan al cálculo personal. Es en estos periodos cuando las traiciones políticas dejan de ser episodios aislados y se convierten en una constante del juego de poder.

Estas prácticas erosionan la confianza pública y debilitan a las instituciones democráticas. Cuando la política se reduce a una suma de intereses individuales, el debate público se vacía de contenido y el ejercicio del poder pierde legitimidad. La traición no solo rompe pactos internos; también envía un mensaje de cinismo a la sociedad, normalizando la idea de que “todo se vale” en la lucha por el poder.

En tiempos de elección , la responsabilidad de las y los actores políticos debería ser mayor. La estabilidad institucional, la gobernabilidad y el respeto a la voluntad popular tendrían que estar por encima de ambiciones personales. Sin embargo, la historia reciente demuestra que no siempre es así.

Frente a este escenario, la ciudadanía tiene un papel clave: observar, recordar y evaluar. Las traiciones políticas pueden dar ganancias momentáneas, pero suelen tener costos a largo plazo. En democracia, la memoria social es una forma de rendición de cuentas.