Entre la piel y la Cultura: Habitar la Sexodisidencia

El Ideario de Otro Rebaño

El pasado 29 de mayo de 2026, la agrupación católica incluyente para la diversidad sexogenérica de Morelia, Otro Rebaño, en el estado de Michoacán, cumplió su primer aniversario de labores apostólicas y espirituales, en el templo que la acogió desde el principio, la Rectoría del Señor de la Columna, antigua Capilla de Mulatos (o para esclavos) de la Valladolid de la Nueva España.

Las formas con las que celebraron el aniversario fueron una misa y, posteriormente, además del brindis y el agapé, la presentación del Ideario, el documento que según su propia “Precaución” tiene por objeto distinguir qué es Otro Rebaño, en cuyos contenidos se concentra el presente manuscrito.

En la misma “Precaución” aclara que no cuenta con licencias eclesiásticas, para que formalmente no sea tomado como un camino espiritual o moral del catolicismo. Francamente, algunxs de sus seguidores sí le ven propiedades como las anteriores, pero la agrupación está consciente de que sus caminos aún pueden causar incomodidad entre conciencias escrupulosas.

El Ideario es un documento organizativo, por lo que se pueden leer títulos como misión, visión, organigrama y otros semejantes de varias organizaciones sociales, pero también es formativo en cuanto a los fundamentos de su proceder, como hacen algunas comunidades apostólicas de fieles laicas y laicos, incluyendo títulos sobre sus santos patronos, la iluminación bíblica y su inspiración doctrinal más sobresaliente.

La primera es la cita del evangelio de Juan, capítulo 10, verso 16, cuando el Señor Jesús dice que tiene otras ovejas y que también a ellas las ha de llamar para ser un solo rebaño con un solo pastor. La segunda es del documento final de la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos de 2018, el número 150 de Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, que reconoce los límites antropológicos y pastorales de la Iglesia en materia de homosexualidad, como llama el catolicismo a toda condición no heterosexualista; que reconoce la existencia de caminos o grupos de acompañamiento para esta porción del pueblo de Dios, recomienda que se faciliten, que encuentren sus mejores maneras y que sucedan sin exclusiones.

El Ideario de Otro Rebaño también contiene oraciones dirigidas al Dios el que creen sus integrantes y una a santa María de Nazaret, en su advocación de la Divina Pastora como le han llamado piedades populares españolas y venezolanas. La primera, “Padre Bueno”, es por las necesidades “de quienes se reconocen o asumen con orientaciones sexuales o expresiones e identidades de género diversas” (Ideario, 2026: p. 4).

La siguiente oración, “Buen Pastor”, es la propia de la Liturgia de las horas, durante el cuarto domingo de pascua de cada año. La tercera se titula “Dios misericordioso” y es la usaron algunos integrantes de la agrupación, ese día, durante la eucaristía, para profesar un compromiso público temporal. La penúltima es por el descanso del papa Francisco, tomada de una colecta del Misal romano. Finalmente, la ya mencionada y titulada “Divina Pastora, Profeta Liberadora”, inspirada en las profecías de María, en la Biblia, conocidas como el Magnificat (o la Magnífica), por la palabra con la que inicia, en latín, expresada en el evangelio de Lucas, capítulo primero, versos 46-55. La primera de las oraciones, la tercera y esta última son composiciones propias, hechas desde la espiritualidad de la agrupación.

Por último, el Ideario de Otro Rebaño contiene de manera conclusiva sus solicitudes pastorales. Es decir, los caminos transitables, pero aún incipientes, al menos en la arquidiócesis de Morelia, que pueden compartirse con los pastores de la Iglesia, entendiéndose como los obispos y los sacerdotes que por definición comparten el ministerio pastoral del episcopado.

Son solicitudes puntualizadas en siete números con justificación en documentos son mayoritariamente enseñanza oficial del catolicismo, o dicho con tecnicismos propios, son magisterio ordinario de la Iglesia:

1. Deplorar acciones violentas e injusticias contra personas de la diversidad sexogenérica (Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1989: no. 10).

2. Participación plena de todas las bautizadas y todos los bautizados, en la Iglesia (Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión, 2024: no. 4), en la sagrada liturgia (Sacrosanctum Concilium, 1963: no. 14) y en los ministerios laicales (Código de Derecho Canónico: can. 230).

3. Discernimiento y ayuda para encontrar caminos de respuesta a Dios y de crecimiento para fieles que conviven en pareja, sin acceso al matrimonio. (Amoris Laetitia, 2016: no. 305).

4. Facilidades de congregación para fieles de la diversidad sexogenérica y apertura de las comunidades cristianas a esta porción del pueblo de Dios (Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, 2018: no. 150).

5. Capellán estable para fieles de la diversidad sexogenérica(Código de Derecho Canónico: can. 564).

6. Bendiciones para las vidas de las y los fieles de la diversidad sexogenérica, conformes al magisterio de la Iglesia (Fiducia Supplicans, 2023).

7. Iniciación cristiana para personas sexogenéricamentediversas, que las y los fieles de esta diversidad acerquen libremente a su prole a la misma, así como discernimiento para participaciones sacramentales. (Respuestas sobre la participación en los sacramentos del bautismo y del matrimonio de personas transexuales y homoafectivas, 2023).

Erick Eduardo Rodríguez Ballesteros, Comisionadx del Pride Michoacán, filósofo e historiador de formación, doctorante en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UMSNH, con 20 años de experiencia pastoralista, en ámbitos juveniles,educativos, y LGBTIQ+. Secretario de la Red Católica Arcoíris México, asesor de la Coordinación Regional para América Latina y El Caribe de la Global Network of ReinbowCatholics, y junto a su esposo, Genaro Medina, fundadores de la comunidad católica incluyente Otro Rebaño de Morelia.

ENTRE LA PIEL Y LA CULTURA: HABITAR LA SEXODISIDENCIA 

POR UNA UNIVERSIDAD INCLUYENTE

Imagina que eres un chico que siempre ha sentido atracción por otros chicos viviendo en un municipio de Michoacán donde eso no solo no está bien visto,  sinoque además es severamente castigado, así que debes callar eso que sientes para que no te vayan a lastimar como lo hacen con otros chicos y chicas que se atreven a mostrar públicamente su orientación sexual y que todos los días les gritan cosas, las ofenden y hasta las agreden físicamente o como esas chicas trans que empiezan a construir su identidad de género y que los machitos del pueblo en el día y ante los ojos de los demás desprecian, pero por las noches y en privado usan sexualmente. 

Así que cansado de esas situaciones y buscando una mejor vida decides salir de ahí para venir a estudiar a la capital y ser «alguien en la vida» ¡que carajos! pero si tú ya eres alguien, pero como eso es lo que dicta la sociedad, pues…  Llegas a la universidad a estudiar una ingeniería, carrera para hombres, porque en México no solo los juguetes y colores nos hemos empeñado en ponerles género, también a las carreras, tristemente te das cuenta que la realidad en esa facultad no es muy distinta de la de tu pueblo, ¡no puedes ser homosexual ahí! Las palabras discriminatorias hacia las personas LGBT son una constante y no puedes evitar sentirte frustrado, reprimido, la ciudad LGBTfriendy de la que habías leído no existe, las prestigiosas universidades de las que habías leído tanto como una incluyentes no lo es para todxs, ¿qué harás ahora con eso que sientes? ¿en quién vas a confiar? ¿existe realmente la libertad y el derecho a la no discriminación como lo estipula la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, La Ley Contra la Discriminación del Estado de Michoacán y los propios Principios de género, igualdad e inclusión de las universidades? Y más importante aún ¿qué harán las autoridades universitarias, personal administrativo, docente, consejos estudiantiles, etc para garantizar la seguridad y libertad de maestros y alumnos diversos?

Si esta historia o una similar te suena contáctanos, no estas solx.

 

Luis Antonio Cortés Salinas, Enlace municipal de Pride Michoacán, Jefe del Departamento de Diversidad Sexual en el Ayuntamiento de Morelia, Activista con una trayectoria de 25 años.

NORMALIZACIÓN DEL DISCURSO DE ODIO PARA LA COMUNIDAD LGBTTIQ+

Desde que soy joven he observado que, para referirse a una persona homosexual, la gente está muy acostumbrada a insultar, es muy común que siempre usemos términos muy ofensivos; es algo que realmente se ha normalizado desde muchísimo tiempo atrás.

Sin embargo, dentro de toda esta normalización de insultos, he notado un patrón en el día a día con el cual vivo en conflicto y realmente me molesta a tal punto de cuestionar: ¿En serio tenemos que seguir culpando a la forma en que nos criaron, o realmente seguimos eligiendo usar ese tipo de lenguaje ofensivo?

Es demasiado común escuchar esto de hombres heterosexuales, lo que más molesta es que, a pesar de que ya avanzamos muchísimo en cuanto a identidad de género y orientación sexual (herramientas que como sociedad nos ayudan a comprender mejor este tipo de temas), de todos modos, tenemos que adaptarnos a escuchar que se refieren a nosotrxs de esa forma. Lo peor de todo es que se da un supuesto respeto que, en realidad, no existe. No se ha normalizado llamar a las personas como lo que son: lesbianas, gays, bisexuales, trans, personas no binarias, etc.

Entiendo que todavía hay mucha desinformación, pero he notado que incluso aunque lxs personxs que ya conocen la forma correcta de nombrar aún así deciden llamar al otr@ ofensivamente. Sin embargo, en el momento en que una persona diversa lxs empieza a cortejar o da indicios de interés romántico, ahí sí se ofenden. 

Como sociedad, aún no se acepta que, aunque sean hombres heterosexuales, existe la posibilidad que a un hombre le llamen la atención física, mental o emocionalmente, obviamente, nadie tiene un cartel pegado en la frente con su orientación sexual, pero el problema es que estos hombres se ofenden al punto de querer llegar a los golpes, diciendo: «Fulanit@ ya me tiró la onda, si se me acerca lo voy a tener que poner en su lugar o golpearlo”, justo son esos mismos hombres quienes piden respeto, pero cuando ellos están en la misma situación cortejando a mujeres y siendo rechazados, entonces ellas son de lo peor (por no usar palabras ofensivas)e insultan hasta más no poder. Entonces, mi pregunta es: ¿Qué es lo que cambia? ¿Qué les da el derecho de cruzar los límites de un «no» bien establecido y no sentir que está mal, pero sí ofenderse cuando unx persona diversa no respeta el límite que ellos impusieron?

¿Qué es lo diferente en este cambio de rol? Sé que este tema se ha analizado de muchas formas, pero sigue pasando de manera horriblemente común.

¿En serio tenemos que continuar agachando la cabeza y callar para evitar conflictos? Todxs somos seres humanos y merecemos respeto por lo que somxs, por lo que hemos vivido y por cómo queremos vivir. Si todos merecemos respeto, ¿qué hace que no podamos recibir el mismo respeto que nosotrxs damos?
El problema, sé que es y continua siendo, la forma en que nos crían, desde que somos niñxs se nos enseña a usar estas palabras que se sabe son insultos y adoptarlas como parte del lenguaje, claramente al no haber quien corrija, esto seguirá pasando en un ciclo que quien sabe cuánto dure, aun nos falta avanzar como sociedad, pero mientas eso pasa, quienes deben agacharse y aceptar somos nosotrxs, lxs afectadxsdirectamente.
Todos los días, al levantarme claro que me gustaría que el cambio ya estuviera hecho, y que a las personas se nos tratede manera equitativa, pero no, y sé que para ello aún falta demasiado, aún hay mucho camino que recorrer, también sé que much@s también se identifican con lo que pienso, porque no soy la única que ha vivido este tipo de situaciones,pero de lo que si estoy segura es que es enorme la cantidad de malos momentos que nos ahorraríamos si simplemente se cambiara un simple gesto o comentario.
La parte que más se me hace hipócrita es escuchar “Sin ofender, pero…” Pues no, si me ofendo y porque si tu opinión es una crítica directa a la forma de ser, vestir, hablar o incluso algo que tiene que ver con su cuerpo, claro que es un insulto.
Una anécdota personal, cuando yo era nueva en mi actual trabajo, tenía un puesto diferente, evidentemente me hice de compañerxs y al confiar en la persona equivocada, se divulgo por todo el lugar mi orientación sexual, el problema no fue que lo supieran, si no el escuchar los términos que usaban para referirse a mí, evidentemente pensando que yo no escuchaba, pero claro que lo hacía, y no estoy apenada por ello, pero me llena de rabia justo eso, evitar decir lo que molesta (que es con justa razón) para evitar conflicto, un conflicto que claramente nosotxs no buscamos y tampoco comenzamos, porque estamos acostumbradxs a juzgar la reacción y no analizar que acción fue la que la ocasiono.
Las palabras hieren, y aunque claro que deberíamos tener una buena salud emocional para que esto no nos afecte, claro que afecta y claro que cansa, cansa demasiado, personalmente solo puedo imaginar el cómo se debieron sentir las personas que abrieron el camino para que estemos donde estamos ahora… Las anécdotas que escucho son muy crueles y feas y solo puedo añorar como será en el futuro con las generaciones que lleguen después de nosotrxs, que tan difícil o fácil será para ellos moverse en un mundo tan lleno de prejuicios.

 

PRIDE MICHOACÁN. Susana Villa Ayala. Comisionada.Auxiliar de contador, Pasante de enfermería.