Columna: Vivimos en un tiempo de desenlaces

Nos está tocando vivir el desenlace de tramas que se escribieron hace décadas.

Por Omega Vázquez

En muchos sentidos de nuestra existencia como seres humanos, estamos viviendo los desenlaces de novelas escritas y actuadas en los últimos años, estamos siendo testigos del final de prosas pensadas antes de nosotros, motivadas e inspiradas por personajes muchos cuyos nombres apenas recordamos.

Cuando alguien me dice que hace dos años México cambió, cambió porque ganó democráticamente la voz de millones de mexicanos que decidieron probar algo nuevo, yo les digo no fue hace dos años, fue una novela que se construyó y se escribió con esos mismos personajes 20 años atrás, ¿todavía recuerdas lo que estabas haciendo dos décadas atrás?
– yo si lo recuerdo porque hace 20 años yo estaba escribiendo un ensayo acerca de lo que para mí en ese momento era un cambio trascendental de nuestro país, yo estaba en la universidad de periodismo haciendo un ensayo acerca de lo que significaba la llegada de un partido diferente a la presidencia de nuestro país, estaba hablando de Vicente Fox y de las promesas y del empleado de Coca-Cola que traería modernidad e inovación a un país que yo apenas descifraba a un sistema al que yo no creía  pertenecer. A mis 18 años, apenas consciente de lo vulnerable que estaba ante las decisiones del gobierno, lo único que podía pensar era, ¡esto está chingón! soy testigo de algo histórico. 

Sacaron a un partido de 70 años, de gente vieja, corrompida, corrupta y tenían la posibilidad de escribir una nueva historia. Ese sentimiento que yo tuve hace 20 años lo reconozco, lo veo y lo entiendo en los jóvenes de la generación del “desafuero”, de la generación que vio cómo le robaban el triunfo, la posibilidad, la ilusión y los planes de cambio a un Andrés Manuel López Obrador que tenía muy claro los problemas del país

¡Nunca fui panista ni mucho menos participé en ese tiempo en la política! estudiando periodismo me forjen la crítica, en el cuestionamiento, en la investigación y en el pensamiento poco liberal, siendo estudiante de periodismo en la plena flor de mi juventud era imposible que me asociara o me identificara con un partido político, sin embargo, estaba enganchada con la posibilidad de presenciar el añorado y prometido cambio que México necesitaba y que sigue necesitando.

Aquella promesa no se cumplió, nada pasó, los poderosos siguiendo siendo poderosos, los ricos siguieron siendo ricos, los abusivos siguieron siendo abusivos y aquel gobierno terminó siendo más de lo mismo

Aún así, 18 años después, en mi plena adultez, fui testigo de otra gran oportunidad, como generación la segunda de poder transformar lo que ahora sí sabía y era conciente nuestro país necesita, con un actor distinto, en una nueva novela, en una nueva realidad en donde los jóvenes no solamente escribían ensayos como yo, sino que estaban dispuestos a salir a manifestarse en las urnas junto con sus padres, abuelos, vecinas, amigas y romper de una vez por todos la inercia que venían arrastrando, esa es la diferencia entre aquella generación que vimos llegar a Fox y esta generación que ve llegar a Andrés Manuel, un líder con muchas más tablas, un líder que impone y legítima, pero que aún así, sólo no puede terminar con años y años de prácticas nocivas, aceptadas y fácilmente olvidadas de gobiernos anteriores.

No es poca cosa ser testigos de la historia, ser protagonistas o reparto de una novela que se sigue escribiendo y que está esperando nuestro rol, que sigue esperando que esos participantes pasivos se activen y decidan tener un rol protagonista en esta historia que nos va a definir participemos o no.
Hoy a 20 años de aquella promesa de cambio que llegó a los Pinos, a dos años de aquella propuesta de transformación que estén palacio nacional, tenemos que definirnos mexicanas y mexicanos, ¿cuál va ser nuestro rol, cuál va a ser nuestra acción transformadora?, qué estamos dispuestas y dispuestos a dejar atrás para lograr el país que merecemos nosotros y nuestras hijas e hijos, si tú no te transformas nada se va a transformar, dejemos atrás la idea de caudillos-todopoderosos y supra humanos. Si quieres una transformación, se parte de ella, nada va a cambiar si nosotros seguimos siendo mexicanos conquistados, colonizados, tramposos y machistas, la transformación se construye entre todos y todas, con el ejemplo que damos en casa, dejando de ampararnos en la corrupción, en la tranza y el nepotismo.

De la autocompasión al protagonismo. Esta novela la escribimos juntos. Tenemos una oportunidad histórica, el mundo nos está marcando la pauta y si no la escuchamos, nos vamos a quedar atrás, más atrás que la escenografía.

¿Qué piensas?, compárteme tu sentir, estoy atenta en mis redes sociales.

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Columna | Ni contigo ni sin ti por Juan Pablo Santos

Seguramente tú que estás leyendo estas líneas conoces a una persona que está o ha estado en una relación de pareja en la que definitivamente ya no puede seguir con esa persona pero tampoco puede quedarse sin ella. A este tipo de vínculo lo llamaremos -ni contigo ni sin ti-.

Cuando hablamos del amor es necesario aclarar algunos mitos que se encuentran alrededor de este sentimiento tan humano que en ocasiones nos hace estar en espacios de crecimiento y plenitud pero también podemos caer en estados de dependencia y resignación.

Desde que éramos pequeños la gran mayoría de nosotros crecimos con la falsa idea del amor latino, esa con la que día a día aprendíamos que la dependencia emocional era un buen puente para consolidar relaciones afectivas, pues a diario escuchábamos mensajes como: “si no te acabas la sopa tu mamá te va a dejar de querer” o “saca buenas calificaciones para que tu papá no se ponga triste”.

Estos aprendizajes los recibimos amorosamente de nuestros padres quienes a su vez los heredaron de sus propios progenitores, sin embargo esto no es justificación para no cuestionarnos si estos modelos de amor son constructivos o más bien fomentan espacios donde la codependencia y la indiferenciación de nuestras necesidades y las de la otra persona pueden crecer y hasta enraizarse.

Ni contigo ni sin ti implica tener una sólida fantasía de dar la vida por la otra persona esperando también que ésta lo haga por nosotros, es como si fuera una especie de pago que ayuda a perpetuar la vida tóxica de este vínculo simbiótico en el que pensamos fielmente que “tu y yo somos uno mismo”

Si estás en una situación similar a la expuesta seguramente te preguntarás ¿cuándo inició todo esto? O ¿en qué momento llegamos a este punto? Probablemente la respuesta sería que todo inició desde el día 01 con señales claras o escondidas que estuvieron presentes todo el tiempo sin embargo en ese momento no teníamos la claridad ni las habilidades personales para identificarlas y tomar una decisión constructiva.

En los casos cuando si las veíamos, en la mayoría de las ocasiones y casi de manera automática nos montábamos en la idea de que con el tiempo estas cambiarían o se irían, o peor aún, llegábamos a pensar que bastaría con nuestra simple presencia para que el o ella se dieran cuenta de sus errores y recapacitaran, ¿pero saben algo? No es verdad. Los procesos de cambio son individuales y requieren de un ingrediente fundamental para que sucedan: voluntad.

Es importante mencionar que un buen amor no causa daño ni dolor pero ojo, esto no significa que no habrá problemas o confrontaciones en la vida de la pareja, ni tampoco que vivirán eternamente en un mundo color de rosa, más bien significa que por muchos conflictos que se susciten ambas partes tendrán la capacidad de poner en un cajón aparte al amor, y podrán proponer soluciones que resuelvan las vicisitudes propias de los vínculos afectuosos.

Cuando queremos a alguien que no es para nosotros ya sea porque tiene un compromiso con otra persona o simple y sencillamente porque no está emocionalmente disponible, es una clara señal de que hemos elegido a una persona equivocada y es necesario darle otra dirección a nuestra ruta emocional.

Aveces, el quedarnos en una relación con la falsa idea de ver feliz a la otra persona implica sacrificar nuestra dicha y plenitud, el costo por quedarte en una relación pobre es muy caro. Y hablar de las verdades con la pareja o con uno mismo puede ser un tanto incómodo o doloroso, pero considero que duele más quedarte en la peor de todas las soledades, aquellas que son acompañadas.

El separarnos puede traer como consecuencia caer en un estado melancolía, es decir, vivir con los dos pies anclados al pasado (situación que nos inhabilita para continuar con nuestro camino en el presente) o bien, podemos transitar por algo tan humano como el amor, me refiero a la nostalgia que en términos comunes es ese vaivén de poner un solo pie en el ayer, reconociendo y aceptando que la vida requiere ambas extremidades para continuar caminando en el aquí y en el ahora.

En conclusión, amar demasiado es amar demasiado mal. Y el no poder salir de esta situación requiere de la intervención de personas profesionales ajenas a la relación que nos ayuden a limpiar nuestros propios lentes con los que vemos y vivimos en ese vínculo.

Y recuerda que pase lo que pase, no te abandonarás cuando más te necesitas.

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Columna | El precio del Fútbol por Alejandro Herrejón

Por Alejandro Herrejón

Tenemos nuevo equipo en la capital michoacana o el equipo de alguien más que ahora es nuestro, es una realidad del fútbol mexicano que va dejando atrás a los aficionados.

El fútbol se vende al mejor postor, no importa la plaza, no importa la historia, los dueños del balón en México no son los aficionados, los dueños del balón son los que abren la chequera y se lo pueden llevar a donde quieran.

La FMF

Con un nuevo formato y desapareciendo el ascenso la FMF cree que habrá mayor estabilidad económica en el fútbol mexicano, pero sin aspiraciones genuinas a llegar a primera división nos venden una segunda división permanente, lo que genera poco interés de los patrocinadores, obligando a los equipos a buscar patrocinadores locales con la promesa que en dos o tres años que la liga lo permita se buscará el ascenso.

Mazatlán

Desaparecer una franquicia histórica para traer un recién nacido fue la apuesta del junior de TvAzteca, a semanas de la mudanza lo único que se puede decir del Mazatlán es que tiene estadio nuevo, no se sabe cual será la reacción de una afición prácticamente beisbolera, y si sufrirá un abandono similar al de Dorados, quienes han tenido que recibir inyecciones constantes de efectivo para tratar de revivir al equipo, incluida una serie en Netflix que muy poca gente ha visto.

Fue una apuesta descarada y parece ir dirigida a una catástrofe inmensa, pues en la actualidad a los equipos regionales les cuesta trabajo sobrevivir sin patrocinadores de mayor impacto, creo que del Mazatlán sólo se espera un equipo de relleno, como lo son los Bravos de Juárez, quienes llegaron a primera comprando la franquicia de Lobos.

Club Atlético Morelia

Una ciudad con un equipo arraigado y a punto de cumplir 40 años en primera se topa con un nuevo equipo buscando renacer con su vieja identidad, después de pasar más de 20 años siendo Monarcas se busca la reconexión con la afición que se encuentra afectada y con un sentimiento de abandono por parte de TvAzteca.

Ahora existen garantías, el respaldo de la empresa local y los aficionados que encontraron su premio de consolación, las formas no son las mejores para muchos, criticados porque se desapareció al Zacatepec para darle vida al Atlético Morelia, de la misma manera que se desapareció a Coras Tepic para darle vida a ese Zacatepec.

Se espera que se mantenga el apoyo de parte de la afición michoacana y moreliana, se puede decir que esta franquicia es tan nuestra como antes de que llegara TvAzteca, pero cuesta trabajo ser pasional con algo que aun no te identificas…

Los viejos canarios

Para los aficionados de antaño, nuestros viejitos, nuestros padres o nuestros abuelos sólo hay incertidumbre ¿cuánto tardará en volver a primera? Sólo ellos saben que entre más se alargue la espera, más lejos se vislumbrará el ascenso…

«Las pasiones de los futboleros siempre han estado en las chequeras de unos cuantos»

Seguridad Sin Pretextos| Guardia Nacional: Un año de simulación

Por Alberto Guerrero Baena

“Díganme el nombre de un civil que tenga el reconocimiento y la capacidad para dirigir 50 mil militares”.
Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.

La pantomima mal camuflajeada

En el seminario brindado por el Observatorio de la Guardia Nacional sobre el año de operatividad de esta “corporación”, Alejandro Hope utilizó un término que engloba perfectamente lo que ha sido desde hace un año esta fuerza auxiliar del ejército dentro de las tareas de seguridad pública: Una pantomima mal camuflajeada.
Definición fuerte, sí.

Con fundamentos sólidos para afirmarlo, también.

En ningún momento se ha planteado que la Guardia Nacional tenga una visión civil o de institución de Seguridad Pública. Ni los mismos elementos operativos de esta corporación tienen un apego o identidad hacia la misma. La gran mayoría de ellos provienen de la Marina o del Ejército Mexicano. Los pocos civiles que quedan provenientes de la Policía Federal, continúan con muchas dudas de seguir por el mal trato que hay dentro de la institución y la indefensión financiera, operativa y procesal que hay.

La Guardia Nacional es muy endeble. De cristal si se le quiere llamar. No está preparada para funciones eminentemente policiales, porque ellos no son la policía. Son una extensión menor de las Fuerzas Armadas a las cuales el Gobierno Mexicano esta exponiendo innecesariamente en tareas que no les corresponde.

La Guardia Nacional en su esencia original y de acuerdo con lo que inicialmente se negoció en el parlamento abierto con el gobierno mexicano, tenía un carácter civil. Hoy en día no lo es, (aun cuando quedo plasmado en la legislación pertinente), lo que indica cual es el camino que se ha elegido para solventar el problema de la inseguridad en México y las consecuencias jurídicas que esto conlleva.

Las falacias en que han incurrido quienes han vendido a este cuerpo cómo la gran apuesta o estrategia del gobierno mexicano para brindar seguridad, son fácilmente comprobables o demostrables. Ni las cifras, ni la legislación e incluso la estrategia.

LAS PIEZAS DEL ROMPECABEZAS

¿A quién pertenece la Guardia Nacional?

Por lo menos de entrada todos dirán que pertenece a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Pero la interrogante es si pertenece a esta entidad, porque su presupuesto proviene de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina y los “elementos” de la Guardia Nacional están cobrando su sueldo y prestaciones de las entidades señaladas.

Las cuentas alegres

Las cuentas no cuadran tampoco en el reclutamiento y selección de los elementos. Un cuerpo de Policía civil no realiza sus reclutamientos dentro de instalaciones militares. Por otro lado, el estado de fuerza de los elementos con que cuenta ahora esta “corporación” en Junio de 2020 que es un total de 96,000, los cuáles en su gran mayoría son transferidos o prestados por parte del ejército y marina, dejando en un mínimo aporte a lo que fue la Policía Federal.

El falso reclutamiento

Y si hablamos del reclutamiento de civiles, este prácticamente es nulo, además de que no existen plazas de nueva creación, es decir, si eres reclutado para la Guardia Nacional, primero se causa alta en el ejército o marina y de ahí se asigna un oficio de comisión al personal.

En sí el presupuesto de la Guardia Nacional es inexistente porque no existe cómo corporación y esta apuesta sexenal, puede ser borrada de un momento a otro sin siquiera pasar por una reforma constitucional.

Formación y capacitación de los elementos

Una de las confusiones donde podemos deducir la improvisación en este cuerpo de seguridad, es le proceso de formación y capacitación. Ni las propias entidades como el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública tenía las nociones de las horas de capacitación que iba a tener destinadas la Guardia Nacional.

Al principio manejaron un total de 984 horas para elementos de nuevo ingreso, posteriormente ante las solicitudes de información del Observatorio se nos aclara que sería 962 horas.

Y lo mismo para elementos activos que provienen de Ejército y Marina, que son casi el 70% del estado de fuerza, la capacitación tuvo primero un criterio de 584 horas y después se informa que son 385 horas. A su vez independientemente de la información proveniente de Guardia Nacional, la SEMAR informa que los elementos transferidos están cursando un total de 405 horas.

Al parecer ni las propias entidades a donde pertenece la Guardia, tienen claro cómo va a ser el proceso de capacitación de los elementos.

Y este proceso que es la base que da certeza a las actuaciones operativas, jurídicas, de proximidad de los elementos, se quedará incierto y sin respuestas. Como la Guardia misma.

¿Y a quien pertenece la infraestructura de la Guardia Nacional?

Un reciente ejemplo que tenemos es la donación de un terreno para la construcción del Cuartel de la Guardia Nacional en el Municipio de Morelia.

Si la Guardia Nacional es una corporación civil, entonces suponemos que entonces la infraestructura de la cual debe gozar o que se pretende construir, debe formar parte del patrimonio de la misma o en su defecto a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

La realidad es contraria, los bienes muebles e inmuebles están siendo donados a la Secretaría de la Defensa Nacional o a la Secretaría de Marina.

Entonces es ahí donde seguimos afirmando que la apuesta por la seguridad pública sigue siendo el exponer a las fuerzas armadas a situaciones para las cuales no están preparadas.

Entonces la Guardia Nacional es militar…

Por supuesto que es militar. Nunca ha sido civil.

No hay una línea divisoria que separe a las Fuerzas Armadas de la Guardia Nacional.

Por lo tanto, entre el personal de una y otra tampoco hay una división entre los “guardias” y los elementos de apoyo. Esto no es lo que nos configuraron en la negociación para definir a este cuerpo de seguridad.

Esto es difuso no sólo a la población, sino al mismo personal que lo integra, porque se le suman 43 atribuciones de trabajo a las que ya tenían como militares y sin la capacitación adecuada nunca van a poder tener una actuación convincente, apegada al estado de derecho.

Administrativamente la Guardia recibe todos los insumos, presupuestos, personal y operaciones dentro de la milicia. No hay plazas de origen para los aspirantes civiles que deseen ingresar y si en cambio una confusión en las funciones y atribuciones que tienen.

Indistintamente estos elementos trabajan un día como militares y otro día como Guardias.

No hay una separación visible de sus funciones. Esto nos obliga a preguntarnos si cuando se gestó este proyecto pensaron realmente que repetir las fórmulas del pasado.

La concepción de las fuerzas armadas no son atender tareas de seguridad pública. Al ojo ciudadano quizás le generen una percepción de confianza, pero en la realidad de los resultados siempre habrá actuaciones que discutir. Desde la forma y fondo de la operatividad, hasta la actuación jurídica.

Lo que necesitamos es que el Gobierno Mexicano ponga en marcha el Modelo Nacional de Policía y separe las funciones de la Guardia Nacional de la milicia mexicana.

El engaño que tanto se quejó del pasado la otrora oposición, hoy es una verdad suprema ahora que son gobierno.

Nota: Agradecemos al Observatorio de la Guardia Nacional y a Causa en Común por la utilización de los datos.

Investigador del Foro Latinoamericano de Antropología del Derecho.

Integrante del Observatorio de la Guardia Nacional.

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Si los principales problemas de nuestro país se solucionan con mejor educación…

Por: Omega Vázquez Reyes.

No será una columna pesimista pero si realista, les voy a contar porque el “echarle ganas” no es suficiente, es una trampa. La desigualdad dolorosa, ventajosa, machista, discriminatoria que vivimos todos los días en la realidad no es cuestión de voluntad, es el resultado de un sistema complejo y perverso que nos continente.

Estoy segura que has escuchado muchas veces las frases “échale ganas” “son pobres porque quieren” “El que persevera, alcanza”
Pero para una gran cantidad de mexicanos, esto es sólo una ilusión que mantiene la Fe y preserva la “estabilidad”.

Para muestra un botón, ayer, me reuní con una amiga que la está pasando muy mal, ella vive en una colonia de la periferia del norte de Morelia, la he estado apoyando porque me parece una mujer que verdaderamente quiere salir adelante, dispuesta a ayudar a otros y así misma, hace poco con las lluvias su pequeña casa de cartón se inundó por completo y perdió sus pocas pertenencias. Mari, Paso ayer a mi oficina por un regalo, mientras platicábamos, se acerca mi hijo menor que venía de una librería muy contento, le muestra uno de sus libros y le pregunta si quiere leer, a lo que Mari le responde, “yo no sé leer”. (Yo no sabía que Mari Rosas no sabe leer) tiene aprox 30 años. Esto me cimbró por completo, mientras mi hijo de cinco años le decía no te preocupes, yo te enseño, yo me quedé viéndola y pensando, esta mujer es trabajadora, siempre está abogando por sus vecinas, cuida a tres pequeños que le dicen mamá, aunque no lo sea y me dice que se quedó en segundo de primaria pero que ojalá vayamos a su colonia porque los niños tampoco saben leer. 

¿Acaso tú serías capaz de decirle que le eche ganas y que es pobre porque quiere? ¿Podemos acaso alcanzar a imaginar las condiciones de su infancia? (que son muy probablemente las mismas que la de los niños que cuida). ¡No! no es cierto que la educación llega a todas las niñas y los niños, no es cierto que aunque logren ir a la primaria algunos años o algunas horas de la semana, adquieren las habilidades necesarias para ser productivos, para generar su propio ingreso, digno y con posibilidad de crecer. Las cifras que son más frías, siempre acompañan mi narrativa: según el Coneval, una persona cuyos padres no terminaron la educación básica tiene menos del 2% de probabilidad de terminar una carrera. Luego entonces, de aquello de “echarle ganas” ya ni hablamos.

Y probablemente me dirías, “Yo conozco el caso de un señor que vendía naranjas y luego hizo un emporio de plásticos y se hizo millonario y hasta compró un equipo de fútbol” o “yo conozco el caso de otro cuate que no terminó la secundaria y ahora es regidor o diputado o secretario de primer nivel”  sin embrago, sería iluso pensar que estas historias son una generalidad  positivamente alcanzable.

Hemos coincidido también en que la educación es la solución para algunos de los principales problemas de nuestro país; la inseguridad, el desempleo, la violencia, el machismo, la discriminación, la contaminación, etc. Pero ¿qué tipo de educación? Le educación pública actual y desde hace décadas, es un agujero negro de recursos, viciada hasta el tuétano por intereses económicos y políticos.

¿Ésa es la educación que tiene por misión salvar a nuestro país?
Mientras en los rincones hay maestros y maestras dispuestas a recorrer a pie los municipios para llegar a donde los necesitan, a trabajar muchas veces sin paga y en condiciones, francamente inhóspitas, hay muchas y muchos otros que ocupan plazas por infinidad de motivos, excepto la vocación o el trabajo por la educación.

Por eso siguen multiplicándose miles de  historias de mujeres como Mari, que no tuvieron ninguna posibilidad, de quienes no dependió nada, excepto adaptarse, esperar lo mejor y no convertirse a la delincuencia.
Aceptar “los hijos que Dios le mande” (propios o ajenos) ser utilizadas y engañadas por políticos una elección tras otra, esperar que algo cambie con posibilidades mínimas de desarrollo. Eso es violencia sistémica, es  resultado de la simulación de hace tantos años,  es la violencia de un sistema que se ensaña con un espectro cada vez mayor de la población, aleccionada para convertirse en empleados, obreros, “amas de casa”, para que seas productivo o mueras en el intento, sin permiso para pensar más grande, educado por la Tv para abrazar la pobreza como una virtud. 

Tengo que decirlo, si dependemos de este sistema educativo para solucionar las problemáticas socioculturales, sistemáticas, arraigadas de México, estamos fritos.

Sería injusto decir que no han existido proyectos que han intentado dignificar la educación, el modelo Cendi es un buen ejemplo, donde las madres trabajadoras pueden llevar a sus hijos para recibir una atención integral, atención médica, nutricional, además de la educación básica.
Un modelo que pesar de los embates, se niega a desaparecer y a ser coptado por el modelo tradicional, debemos acercarnos a un ideal de educación libre, efectiva, completa, donde las niñas y los niños adquieran amor por la lectura, respeto por ellos mismos por el medio ambiente, herramientas para que proyecten su pensamiento y no para que lo encasillen en planas y planas repetitivas de información irrelevante para su desarrollo integral. 

Que sea esta la primera parte de la trilogía, me encantaría seguir escuchando tu opinión, escríbeme @OMEGA Vazquez en FB e Instagram.

Columna: Seguridad Sin Pretextos

Por Alberto Guerrero Baena.

«„Habíamos tenido lo que se llaman altos y bajos.

La policía americana es muy buena,

pero no conozco país más malo que

los Estados Unidos para vivir honradamente.“

Pierre Alexis Ponson Du Terrail

Zamora, Celaya, Guerrero, Caborca, Zapopan, el Juez Uriel y lo que nos falta.

Los factores de la inoperancia en seguridad.

Semana violenta y complicada para muchos estados y municipios en México.

Amén de la contingencia sanitaria, la emergencia en inseguridad (que es crónica y nunca se ha podido curar) sigue cobrando más víctimas. Y al parecer a la par de la pandemia, esta situación sigue creciente en los grados de violencia y a la vez en picada, porque al parecer el diseño de la estrategia de seguridad del gobierno federal, combinado con la ineficacia de los gobiernos estatales y locales, han hecho de estos sucesos una bola de nieve que en pleno verano crece constantemente.

La ejecución del director de Seguridad Pública de Zamora y un policía que lo acompañaba, los episodios constantes con el cártel de Santa Rosa en Celaya, los cadáveres descubiertos en Zapopan y Tlaquepaque en Jalisco, la ejecución del Juez Uriel Villegas en Colima y la violencia que semanalmente se acumula. Los hechos son demoledores y tiran toda frase o cifra positiva que viene desde cualquier nivel de gobierno en materia de seguridad: la violencia va en incremento.

Los escenarios cambian, pero la coyuntura es la misma.

Las fuerzas de seguridad han sido desnudadas por la poca efectividad en la investigación y la nula capacidad de inteligencia para prever que las células del crimen organizado van a actuar. Y si nos vamos a los procesos legales, estamos perdidos, con la suma de los militares en la operatividad en seguridad pública.

Seguimos pensando de manera centralista.

Cargarle todo el peso de la investigación a las fiscalías es crear un colapso y la nula resolución de las investigaciones pasadas, pendientes y futuras. Si bien la investigación en las corporaciones policiacas es un submundo desconocido e incluso desalentado por sus propios mandos (basta ver cómo se desmanteló la Unidad de Investigación de la Policía de Morelia, siendo una de las corporaciones pioneras y modelo), hay experiencias interesantes que ya hemos platicado en este espacio, donde la coordinación entre la policía que investiga y la fiscalía que hace su labor, da excelentes e irrefutables resultados.

Los crímenes descritos, son los mediáticos.

Pero si nos vamos a todo tipo de delitos (incluso los del fuero común) vemos que las investigaciones de todo tipo siguen detenidas, atoradas e incluso encarpetadas en las diferentes fiscalías. Por ello es preciso que dentro de este sistema de justicia penal y apelando a lo que escrito con escrito varias personas hemos venido pugnando, necesitamos que no haya diferenciación entre los policías.

Los egos políticos es lo que tiene hundidas tanto a las corporaciones policíacas, como a las fiscalías. Una rivalidad infundada si tomamos en cuenta que las funciones son distintas.

Si seguimos con estos problemas de ego ante la embestida violenta de la delincuencia organizada, la delincuencia del fuero común y de los altos egos de los mandos, estaremos viendo más de lo mismo, le sumamos un tercer actor muy incómodo que acompañado de un cuarto actor que viene “Junto con pegado”, nos viene a complicar la existencia en muchos factores en la procuración de justicia.

Los militares y la Guardia Nacional, el último eslabón de la egoteca.

Si a estos problemas de coordinación entre las corporaciones de policía estatales y municipales, le sumamos los dos actores que ha sido sumado de manera obligatoria por un decreto (Ejército y Marina), viene a ser una complicación latente por la dificultad que implica parar la violencia, ejecutar un debido proceso y construir conciencia civil policial donde hay militares. Es decir, no hay coordinación ni entendimiento.

En plática con algunos expolicías federales (ahora trabajando en la Guardia Nacional) el panorama que ellos ven, es complejo, inoperante, ineficiente e ineficaz.

Los mandos de la GN (todos son militares) no tienen idea del trabajo a realizar, creen que aún están tratando con su jerarquía militar y eso dificulta la empatía por todo lo que no es castrense. Muy pocos mandos de la Policía Federal fueron considerados para ser parte de los cuerpos directivos de esta “corporación”.

Los elementos – militares- no tienen nociones de su trabajo y no quieren realizar las funciones que su separación funcional de la milicia les ha sido conferida. En pocas palabras, están trabajando a la fuerza, sin la mínima voluntad.

¿Cómo podemos esperar que puedan hacer una inteligencia policial, cuando su misión es letal?

¿Cuándo podremos esperar una coordinación con las fiscalías estatales y las corporaciones locales si ellos están en otra esfera de voluntades y disponibilidad?

¿Cuándo la Guardia Nacional podrá tener un resultado positivo que no sea un acompañamiento a “acciones sociales”?

Podrán surgir mil cuestionamientos, y seguiremos en esta escalada de violencia, inoperancia de las instituciones y la descoordinación vigente entre seguridad, procuración e impartición de justicia.

La propia naturaleza militar de la Guardia Nacional, les impide ver como semejantes a los policías.

La mística, resistencia y capacitación le impide ver como trabajo propio la seguridad pública (por más que los quieran meter ahí), porque están acostumbrados a la acción y letalidad.

Sin duda esta poca identidad y empatía con su nueva encomienda, mezclada con la poca disposición para hacer suya la función policial, es una de las detonantes que hay para poder señalar que el futuro de la seguridad en México, en manos militares es complejo y confuso.

Para concluir…

Hoy en día, la descoordinación, el ego político han proliferado y contaminado en todos los niveles de gobierno. La incipiente militarización de la seguridad pública, nos ha redundado en una creciente violencia y poca efectividad para bajar las cifras de la incidencia delictiva.

Para la Secretaría de Seguridad Pública Federal, podrán bajar los números, pero la creciente saña con que se comenten los delitos es inusitada. De igual forma para las corporaciones locales de seguridad ha sido muy fácil deshacerse de la responsabilidad y dejar en manos de la Federación la seguridad sabiendo que es imposible de cubrir sin información local.

Sin investigación local, no se puede hacer inteligencia policial, no se puede hacer política criminal partiendo de causas para prevenir la delincuencia y la violencia.

Ni el ejército ni la Guardia Nacional pueden ofrecer eso. A duras penas ofrecen patrullaje sin sentido y sin rumbo.

¿Cómo va a garantizar la seguridad de una localidad?

 

 

Investigador del Foro Latinoamericano de Antropología del Derecho.

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Columna: ¿El amor es poco para desperdiciar en celos?

Hablando de alianzas, participación política y desencuentros.

 

Últimamente estamos escuchando mucho acerca de las posibles alianzas, coaliciones, acomodos entre partidos políticos. Dicen que cuando el río suena, agua lleva, pero muy lejano del interés de las y los ciudadanos, a menos que pertenezcan a un partido, cuando les preguntamos su opinión respecto a dichas alianzas, generalmente es negativa, la desconocen o simplemente no les interesa.

Los partidos políticos y las personas que participamos directa o indirectamente con ellos, debemos entender que las personas necesitan propuestas, proyectos viables, acciones que les beneficien de una vez por todas, porque la confianza en los institutos políticos sigue siendo muy baja, debemos ponernos a trabajar para ser una opción rentable, votable. 

Sin embargo, no debemos abstraernos de la realidad política de nuestro estado, hoy mujeres, jóvenes, hombres, de todos los extractos sociales y de todas las ocupaciones posibles, nos vemos directamente afectados o beneficiados por las decisiones de nuestros gobiernos, así que debemos dejar de pensar que la participación política sólo es para algunos. 

Has escuchado las frases típicas que viejos actores de la política usan para desanimarnos “es el arte de comer mierda sin hacer caras”, “un político pobre es un pobre político” “Déjale la política a los políticos no te metas” si no te gustan los pisotones, no te metas al baile, o sea no participes a menos que estés dispuesto a hacer y recibir todo tipo de actos indeseables.

Incluso he escuchado de importantes personajes de la escena michoacana frases como: “Un político honesto, es un político sin puesto”.

Para una nueva generación de mujeres y hombres que tenemos algo que decir y buscamos en la política una forma de cambiar nuestra realidad y transformar desde dentro lo que a todas luces ha sido un sistema podrido e injusto, deberían ser estos mandamientos, o simplemente resquicios de un sistema que se cae a pedazos pero nos quiere llevar con el.

Por qué tendríamos que convertirnos en eso para poder acceder a los puestos de decisión en nuestro país, porque si estamos viviendo una transformación política social económica y cultural en México, tendríamos que escuchar estas viejas frases y creer que son ciertas, nuestro mundo se está transformando y quien piense que es especialista en política o en tecnología y economía de hace 20 años, hoy es experto en algo que ya no existe
Igualmente si los jóvenes y las mujeres aspiran a transformar el país deben dudar desquebrajado y cambiar todo lo que se les ha dicho acerca de la política, estudiar, profesionalizarse y crear un concepto nuevo a partir de lo que México necesita, la política es un arte, no un  instrumento de maldad.

Si las alianzas son una posibilidad para que esta nueva generación acceda a transformar el país desde las cámaras de diputados, senadores y /o presidencias municipales, gubernaturas, ¡que así sea!. Hoy estamos ante un escenario que exige Pueblo antes que Partido. Trabajo antes que sueldo. Perfiles antes que cuates.

Me gustaría saber tu opinión, escríbeme en mi perfil, Omega Vázquez en Facebook e Instagram.

La Falta de inversión y el desempleo en Michoacán

POR MARX AGUIRRE OCHOA

Para crear empleos, se necesita esencialmente de inversión productiva, sea ésta realizada por el gobierno o por la iniciativa privada. En el primer caso los montos de inversión que el gobierno ha realizado, si bien han logrado crear algunos empleos, y mantener con signos vitales constantes la economía michoacana, no han podido servir para reducir significativamente las hondas carencias de la entidad y más aún cuando el desempleo se ha recrudecido en estos tiempos de pandemia y restricción económica.

 

La inversión pública del estado de Michoacán depende, como en todos los estados del país, de los montos de dinero público que el Gobierno Federal les permita ejercer. Esto es una decisión esencialmente central, y que sigue como tal, criterios establecidos por el centro, considerándose poco los intereses locales. Esto se puede traducir en que si el Gobierno Federal por razones de mala planeación financiera, trastornos financieros globales, presupuestos mal planeados o desencuentros politícos como ya se ha venido observando, dedicará menos recursos al desarrollo y a las inversiones del estado.

 

Michoacán debe revalorar el papel de la inversión privada y desarrollar paradigmas en cuanto a la concepción del desarrollo buscado y del papel que pueda desempeñar el capital privado, la gobernanza es una alternativa que deberá estudiarse y aplicarse a fondo. El objetivo inmediato consiste en trazar rutas de avance congruentes con la propia realidad que vive el país ante la pandemia. Un caso ejemplar es el de los productores de aguacate, donde tanto las dos partes, gobierno y productores deben trabajar estrategias de políticas públicas para la consolidación de mercados.

 

Sin embargo, la iniciativa privada, ha mostrado un comportamiento marcadamente insuficiente para proveer de los empleos que el estado necesita, situación que no puede imputarse únicamente a una falta de iniciativa empresarial, sino a la falta de condiciones mínimas para invertir, a la carencia de un adecuado ambiente de negocios que estimule la inversión, y el ánimo de los inversionistas, tanto locales como extranjeros. El mejoramiento del ambiente de negocios es probablemente el objetivo general de la política de promoción de inversiones más importante que deba fortalecer al máximo el gobierno estatal.

 

Las necesidades actuales y futuras para la generación de empleos, no podrán cubrirse únicamente con recursos gubernamentales estatales y federales o privados locales. Hacen falta atracción de inversiones, haciendo al Estado competitivo, ante vecinos que llevan la delantera como los Estados de México, Jalisco, Guanajuato y Querétaro. Un tema que por demás el Gobierno Federal no puede dejar a un lado a Michoacán, buscando las fortalezas para lograr en el estado un verdadero espacio de oportunidades e inversión.

 

¿En que consistiría esta estrategia?, esencialmente en establecer reglas claras y precisas para la inversión, por medio de hacer cumplir la ley y de establecer un gobierno fuerte y sólido que marque directrices claras. La inseguridad sigue en el contexto estatal y se volvió, lamentablemente, el pan de cada dia, acostumbrandose a ello. Hay una ausencia estrategias puntuales y explicitas, para revertir los procesos, otorgando al gobierno incapacidad de iniciativa, para prevenir en lugar de contestar a cada problema por separado.

 

El gobierno estatal debe reconocer aquellas áreas de la economía michoacana en las cuales existan mayores ventajas competitivas para la inversión, con relación a otros estados del país y el mundo, y procurar focalizar la inversión pública para el mejoramiento de las condiciones de infraestructura.

 

¿Qué puede ofrecer Michoacán que sea muy del Estado, que resulte lo suficientemente atractivo para los grandes inversores de modo que éstos inviertan y creen empleos? Un ejemplo muy claro, es el Estado de Aguascalientes.

 

El clima de inestabilidad política y social que ha vivido Michoacán ha influido en demás negativamente en la percepción que los inversionistas se han formado y tienen del Estado. Sigue siendo un reto complejo que en el corto plazo (dos a tres años), las administraciones pasadas y la presente, no han podido influir radicalmente en el cambio de percepción sobre Michoacán, el reto no es imposible, pero deberá incluir grandes esfuerzos y recursos para cambiar esta imagen.

 

Sin duda, los esfuerzos para atraer inversiones, dejan de corresponder exclusivamente al gobierno, en tanto, competen por igual a los potenciales inversionistas locales. Uno y otros necesitan comprometerse con las acciones que hagan crecer la ocupación, la producción de bienes y servicios y el bienestar general. Los beneficios serían para todos, con la participación de todos.

La

Columna: Seguridad sin Pretextos

Por ALBERTO GUERRERO y ALEJANDRA VANEGAS

 

«La Policía es la Gente y la Gente es la Policía»

Sir Robert Peel

Violencia, crimen, crisis y policía.

La tendencia: extinción de la policía.

 

En México tenemos un deporte muy acendrado y nocivo: el desobedecimiento de las normas y de las instituciones que en teoría deben regir la vida pública de nosotros los ciudadanos, como la Policía.

Y por ello, ante los excesos que se han documentado y han quedado en el ojo público en México, Estados Unidos y Latinoamérica, últimamente ha sido una de las tendencias que han llegado a oídos de los gobernantes y opinadores, el tratar de sustituir a las policías con otros modelos de seguridad basados en tendencia militar.

Esta situación de ninguna manera es solución, porque de entrada la vía tiene que ser civil, perspectiva que ante la oleada de tentaciones autoritarias no deben ser considerada opción. Y ante esta oleada de “ideas progresistas”, es necesario precisar que los cuerpos de seguridad civiles son indispensables para tratar de normar la conducta y la vida de los ciudadanos.

Hoy en día tenemos que enfocarnos en pujar por la reforma policial tan anhelada desde hace años, donde se dote de protocolos adecuados de actuación, de modernización policial, de arquitectura estructura y operativa adecuada, de capacitación pertinente y eficiente, además de proporcionar la estabilidad laboral que ayude a que los mismos policías se sumen para formar parte activa del proyecto. De hecho, ellos son el objetivo principal de una reforma.

Por ello, los ciudadanos, académicos, organizaciones de la sociedad civil debemos de defender las instituciones policiales como el último resguardo de la vida civil dentro de la seguridad. Pero también nos debemos de constituir en ojos vigilantes y auditores de la actuación de las mismas, del correcto ejercicio de su presupuesto y de su actuar.

No podemos pasar por alto que, ante la pandemia, ante los recientes abusos policiales cometidos en México, Latinoamérica y en Estados Unidos, se ha confirmado que la policía esta en una fragilidad estructural y operativa que da pretextos a diferentes niveles de gobierno y poderes de la unión a pugnar por su desaparición.

Latinoamérica: la fragilidad de la policía.

Esta región se destaca por tener las peores corporaciones policiales en el planeta, las menos organizadas y las que hacen uso de la fuerza letal en la mayor parte de sus actuaciones. Es decir, tienen acendrada la cultura del exterminio y desaparición, como los militares.

Uno de los graves sesgos de este problema es el ideológico, donde la misma policía es usada cómo un brazo de represión ante los diferentes intereses políticos y sociales, sin importar el color u orientación ideológica del gobierno.

Las cifras son contundentes, la policía que más mata en la región -y en el mundo- es la de Brasil: 6,220 víctimas fatales en 2018, por las 998 de EE.UU.

Pero, en términos proporcionales, el título es para la de Venezuela, que con 4,998 víctimas en 2017 tuvo una tasa de mortalidad de 15.9, por cada 100,000 habitantes.

Esta tasa es superior a la de 6.18 por 100,000 de la policía de El Salvador y la de 2.3 registrada por la policía brasileña ese mismo año.

Y según esta iniciativa, que da seguimiento a las muertes de civiles a manos de las fuerzas de seguridad en la región latinoamericana, ese no es lo único que distingue a la policía venezolana.

La Policía, rehén del totalitarismo latinoamericano.

Las fuerzas del orden bolivarianas también lideran a la región en número de civiles muertos por cada 1,000 agentes, casi triplicando la letalidad de los policías de El Salvador: 28.6 vs. 9.9.

Pero, sobre todo, también son responsables de un altísimo porcentaje de todos los homicidios que se cometen el país: 25.8%, es decir, uno de cada cuatro.

En contraste, con 407 víctimas a su nombre en 2017 la policía de El Salvador fue responsable del 10,3% de todos los homicidios registrados ese año en el país centroamericano.

A la de Brasil, por su parte, se le imputaron el 7.3% de todos los homicidios de 2017, lo que también la convierte en parte del problema,

Según las estimaciones del Foro Brasileño de Seguridad Pública, sin embargo, el porcentaje de homicidios atribuibles a la policía brasileña aumentó al 10.8% un año más tarde.

Pero todavía está por verse el impacto que tendrá en las cifras de El Salvador la autorización expresa para el uso de la fuerza letal contra de las maras dada por el presidente Nayib Bukele en abril de este año. Sin duda decisiones que nos ayudan a entender el porqué se ha catalogado a las policías de la región cómo las de más oscuro proceder.

¿México?

México en la actualidad no proporciona datos.

Hoy en día la extraña combinación que ha hecho el gobierno de Andres Manuel López Obrador entorno al experimento llamado Guardia Nacional. En México, por su parte, la mayor parte de las muertes siguen involucrando a efectivos de las fuerzas armadas, como la Marina, el Ejército y ahora la llamada Guardia Nacional. Por ello las investigaciones son más oscuras y con un grado de complejidad absoluta.

En 2017 suman 226 de las 371 muertes imputables a la fuerza pública contabilizadas por el Monitor de Fuerza Letal a partir de las notas de prensa (incluyendo operaciones conjuntas con la policía, ya sea municipal, estatal y la entonces Policía Federal).

Estas 371 muertes equivalen al 1.2% de los homicidios totales, la cifra real seguramente es varias veces mayor, pues la prensa solamente reporta una pequeña fracción de este tipo de incidentes. Las demás muertes no alcanzan ningún tipo de mención en prensa, bueno, ni siquiera en redes.

Los datos de México son tan pobres que no hay forma de compararlo con ningún otro país, porque los otros países tienen datos oficiales y en México simplemente no los hay. Y esto no viene de este sexenio. Es una tradición que, en materia de seguridad, los datos son muy sesgados.

La violencia en México es una situación cotidiana. No nos extraña que desde las épocas del presidente Calderón al momento de sacar a las Fuerzas Armadas de los cuarteles propició la violencia sin control que existe hoy en día. Pero al mantenerse vigente la misma estrategia (por paradójico que parezca), donde prevalece una política de condescendencia y permisión con el crimen organizado, los números se acrecientan.

Cerramos mayo con 2,151 ejecuciones, aún con el confinamiento de la pandemia. Cifra ligeramente mayor al promedio de los años 2018 y 2019 que han sido por mucho los años mas violentos en la historia de México. Pero dentro del imaginario del gobierno mexicano, la guerra contra el crimen organizado y el narcotráfico ha terminado.

Sin duda la violencia es un reflejo de la desorganización policial.

¿Verdad que hacer policía en México es complejo?

Cuando se es rehén de intereses políticos, las instituciones caen. Y esto esta pasando con la policía en Latinoamérica, en México, incluso en Estados Unidos.

Y la Reforma Policial sigue durmiendo el sueño de los justos.

 

Investigadores del Foro Latinoamericano de Antropología del Derecho.

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COLUMNA: Vida, arte y futbol, una simbiosis

Por Ariel Villanueva

 

Todo nuestro lo que nos rodea sufre cambios, cosas excepcionales como y abstractas como el arte, inclusive la misma naturaleza de las especies tiende a la adaptación y evolucionar, los que logran hacer esto, son considerados como más fuertes y los que prevalecen, Darwin y Wallace, dedicaron su vida a formular y respaldar esta hipótesis. En el deporte, no es la excepción, y como spoiler, tendremos que vivir una nueva época, la cual el deporte se puede trazar un parteaguas antes y después de Marzo de 2020, es decir, las eras pe y post del SARS-CoV-2. Desde este cotexto es como me permito realizar las comparaciones.

Como primicia, se tiene los antecedentes del futbol desde su invención, allá en el sigo XIX (1846 aparece el primer reglamento, 1863 creación de la Football Association), y es aquí como inicia la era prehistórica del deporte, hasta el 13 de Julio de 1930, primer partido de una Copa del Mundo. La segunda etapa -que a mi forma de ver las cosas la considero como la era medieval del fútbol– es hasta que el deporte toma relevancia y pasa de ser amateur a profesional. Prosigue la edad de cobre del futbol, y esta va desde la década de 1950 hasta el 1970, ¿Por qué hasta el 1970?, sí usted acierta, porque en esos años ya aparecía en una Copa del Mundo uno de los mejores jugadores de la historia, Edson Arantes do Nascimento “Pelé”.

A partir de 1970, el fútbol sufrió un gran número de cambios, los que más llaman la atención son la aparición de sistemas de juego táctico, y dentro de esta época aparecen varios genios del balón, Diego Armando Maradona, Johan Cruyff, Franz Beckembauer, Michel Platini, Marco Van Basten, , y muchos más de esta estirpe. Por la cantidad de artistas que ya aparecieron en este fútbol moderno de fantasía, es que me atrevo a realizar la siguiente aseveración, esta etapa fue la era de El Renacimiento, fines de semana llenos de “pinturas” y “esculturas” en los aun rudimentarios terrenos de juego. A muchos –me incluyo- no nos tocó apreciar en vivo esta etapa gloriosa, pero por los relatos de mi familia y amigos, los esquemas de Brasil, Argentina, Alemania, Países Bajos e Italia; fueron una maravilla, pero sin duda el esquema que revolucionó este hermoso deporte fue “La Naranja Mecánica”.

Quién diría que con el oscurantismo que deja el Mundial de Italia 1990, en dónde México queda fuera por un timo, se aproximaría una época de genios incomprendidos, locos, apasionados y con un amor único a la caprichosa –ese objeto que parece que muchas de las veces no responde, que hace lo que quiere, que por más que la trates bien, no siempre es recíproco-, “el balón”. Tipos como Zinedine Zidane, Roberto Baggio, Luis Figo, David Beckham, y un jugador no tan recordado, pero que cada que tengo oportunidad me gusta recordar, el gran George Weah; hasta la aparición del último gran rebelde Ronaldinho; ellos se encargaron de dar vida a la época de “El Barroco”.

En los últimos 13 años (2007 a marzo de 2020) nos hemos dividido por 2 figuras que han dominado esta época de “El Romanticismo”, tú como lector sabrás en que sitio los ubicas -en lo personal, simpatizo en demasía con el trabajo arduo y dedicación, es por ello que el astro luso es mi favorito-. Resulta ser increíble que estos tipos se mantienen en la cima por más de 13 años, debemos de dimensionar el suceso que tuvimos la fortuna de vivir, la magia impredecible de Lionel Messi; la letalidad, disciplina y determinación de Cristiano Ronaldo; sí, debemos de estar muy agradecidos con el ser o fuerza superior en el que creas –yo estoy muy agradecido con Dios- por la posibilidad de ser partícipes de esta era, que me atrevo a decir, la mejor era, la cual, muy lamentablemente ha terminado; ha terminado de una manera inverosímil, por una pandemia, por un parón de 3 meses, porque en mi formación profesional –como profesionista del área de la ingeniería y docente de las ciencias exactas, en específico de Cálculo, Álgebra y Física- tenemos certeza de algo en esta vida, el tiempo no se detiene y no perdona; el tiempo es la unidad de medida de envejecimiento de las partículas, y querido lector, eso ha quedado claro este fin de semana (Juventus 0 – 0 Milan; Mallorca 0 – 4 Barcelona) , los dos monstruos de la época ya no son los mismos, en uno se aprecia más que en el otro.

Afortunadamente, nos dejaron recuerdos invaluables, todos ellos al alcance de nuestros dispositivos móviles.

El fútbol evolucionó en esquemas, tácticas y capacidades atléticas de los deportistas; evolucionó la infraestructura para desarrollarse (estadios y medios de comunicación para llevarlos a todos), evolucionaron las medidas de seguridad desde los Hooligans, ultras y hasta lo que vivimos hoy, distanciamiento social por una virus. El futbol como lo que conocemos hoy en días no se pondría entender sin la palabra globalización.

Los deportes, la naturaleza y el arte son sujetos de los mismos verbos, evolución, transformación y adaptación.

Pero no todo el panorama es triste, es cierto que las cosas no serán igual a como lo conocíamos hasta Marzo de 2020, debemos de estar expectantes a nuestra “nueva normalidad”, en esta misma hay centellas que nos alumbran y guían en el inicio de este camino largo y gris, Kylian Mbappé, Erling Håland, Ansu Fati y Kai Havertz. Será un camino con altas y bajas, en cierto punto tortuoso, tengamos esperanza en estos luceros para encontrar la luz y volver a vivir con esa pasión que recordamos y añoramos al futbol, porque si perdemos la esperanza en realidad estamos jodidos.

Ofrezco una disculpa por esta primera entrega, quería ser breve y pensé que no podría escribir tanto, pero no fue de esa manera, ya que más que un hábito de publicaciones de “papers” o artículos de investigación, se volvió un vicio -uno de los tres que tengo (Coca-Cola, Deportes e Investigación)- y me extendí demasiado. Te agradezco a ti lector por culminar estas palabras que salen desde mi mente y con mi corazón abierto.

M.I. Marcos Ariel Villanueva Guzmán

Twitter: ArielVG7

Instagram: arielvg7